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Ford Escape Hybrid vs Toyota Rav4 Hybrid, las más eficientes

Ford reconvirtió a su nueva Escape en México con una gama completamente híbrida, mientras que la Rav4 Hybrid es solo la versión más equipada.

La guerra en el segmento de SUVs compactas en el que participan la Ford Escape y la Toyota Rav4 sigue ardiendo, pues se trata de un nicho muy buscado a pesar de que cada vez representa un desembolso promedio más alto de parte de los clientes, pues sí antes eran camionetas relativamente accesibles, ahora prácticamente todas superan el medio millón de pesos desde las versiones de acceso.

Titanium

Además de los enfoques tradicionales, hay algunos más que hacen únicas a ciertas contendientes. Tenemos por ejemplo a la Volkswagen Tiguan con tres filas de asientos y un sistema de tracción integral en la Highline, a una Mazda CX-5 Signature con un motor muy potente para los que quieran desempeño o a la Rav4 Hybrid en el otro espectro, costando lo mismo que las dos mencionadas y justificándose con un eficaz y fiable sistema híbrido que le da consumos casi ilógicos para el segmento.

Ford tenía participación en ambos espectros cuando lanzó la más reciente generación de la Escape, pues se podía acceder a una Titanium con motor 2.0 EcoBoost de 250 hp más potente incluso que la Mazda o bien, a una híbrida tan eficiente como la Rav4. Para 2021, Ford reconfigura su gama y se queda solamente con el tren motor híbrido en tres versiones, con precios que van desde los 659,000 pesos para SE más básica y alcanzan unos impensables 778,700 pesos en la Titanium, para una SUV compacta generalista al menos.

La Rav4 híbrida se queda en unos razonables 684,300 pesos, sin olvidar que ya hablamos de una versión Limited con un altísimo nivel de equipamiento, equivalente a la más completa con motor de gasolina. La japonesa ya tiene, por ejemplo, faros Bi-LED automáticos, clima electrónico de dos zonas, asiento eléctrico para conductor, pantalla táctil de siete pulgadas con Android Auto y Apple CarPlay y vestiduras de piel, así como amenidades de pleno lujo como un cargador inalámbrico para dispositivos móviles, calefacción de asientos o un techo panorámico.

En esta versión y en toda la gama ya tiene asistencias avanzadas de conducción, empezando por el control crucero dinámico con radar o alerta de mantenimiento con centrado en el carril.

¿Cuánto hay que pagar en una Escape para obtener una versión equivalente?

Por el nivel de equipamiento, se necesita alcanzar una Escape Titanium, pues esta es la que tiene asientos eléctricos y forrados en piel por ejemplo, asistencias de conducción avanzadas o cargador inalámbrico, pero intenta justificar el sobreprecio respecto a la Rav4 con un sistema de estacionamiento autónomo, sistema de sonido B&O o un head-up display no presentes en la Rav4.

De cualquier modo, si te quedas en una Escape intermedia, de 718,700 pesos vas a pagar más que en la Rav4 y tendrás algunos atributos de equipamiento menos, así que hasta este punto lo tiene ganado la Toyota.

Luego, hay que hablar de eso que nos parece más valioso, la calidad percibida y real del auto, que nos parece es de nuevo para Toyota. Empezando por los materiales, que en la Rav4 están mejor cuidados, especialmente en las partes bajas del tablero y muy evidente en los paneles de las puertas traseras, que en la Escape son de un plástico sencillo que deja que desear si consideramos que se trata de un coche de casi 800 mil pesos.

También nos parece que la calidad de ensambles de la Rav4 está un escalón por encima, con mejores enraces y menores tolerancias entre cada panel del interior, al menos en las unidades que tuvimos a prueba el año pasado.

Titanium

Dinámicamente de lo mejor

En el segmento de SUVs compactas, estos dos ejemplares destacan dinámicamente, pero una de las dos brilla por encima de la otra. Ambas parten de motores de gasolina con ciclo Atkinson de 2.5 litros y cuatro cilindros, con 162 hp y 153 lb-pie de par en la estadounidense y de 176 hp y 163 lb-pie en la japonesa, que luego se convierten en 198 y 219 hp combinados con el motor eléctrico, respectivamente.

La Rav4 también tiene un interesante sistema de tracción integral que depende de la potencia del motor eléctrico, mientras que la Escape es solamente de tracción delantera. Aun así y aunque la Toyota pueda sentirse un poco más rápida en recuperaciones o incorporaciones y vivaracha en el tráfico, es la Ford la que nos parece más fina dinámicamente, con un chasis muy bien pulido y relativamente ágil en reacciones, así como una dirección más comunicativa y rápida.

La Rav4 contraataca con una marcha más serena y filtrada, pero si tuviéramos que elegir una para un viaje por una autopista sinuosa, sería la Escape.

Siguiendo con uno de los puntos más importantes cuando se habla de autos híbridos y pensando en la funcionalidad, están los consumos de combustible que, de nuevo, quedan muy cercanos. La Escape nos entregó 19 km/l en nuestro régimen de pruebas, pero la Rav4 logró 19.5, probando la efectividad del sistema híbrido HSD de la marca japonesa, aunque realmente, 0.5 km más por cada litro no nos parece un argumento suficiente para inclinar la balanza.

Gana la Rav4 pero no solamente por los consumos, siendo esa ligera ventaja un factor considerado pero no de mucho peso por la poca diferencia entre ambas. Al final, la Rav4 es más barata, tiene mejores materiales y acabados y tiene un completísimo nivel de equipamiento, además de la ventaja del sistema de tracción integral combinado con un conjunto motor-generador más reactivo.