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Mini John Cooper Works GP – Test – Go kart de calle

Mini JCW GP - Test

Solamente 44 unidades vendrán a México de las 3,000 producidas, convirtiendo al Mini John Cooper Works GP en uno de los más especiales.

Mini siempre se ha caracterizado por producir y desarrollar autos divertidos y comunicativos, pero no necesariamente deportivos. Aquellos que hayan manejado alguna versión de entrada con el motor 1.5 turbo de tres cilindros o incluso los 1.6 atmosféricos de generaciones previas entenderán a qué nos referimos. Pero también los hay deportivos, coches como el Cooper S y John Cooper Works que son comunes con cada generación desde que BMW tomó las riendas y que hacen honor a la herencia de la marca en el mundo del deporte motor. Con el cierre de la generación anterior (R56) apareció un Mini JCW GP en 2013, limitado a 2,000 unidades y aunque tenía los mismos 211 hp que la versión regular, montaba llantas más agresivas, una suspensión afinada especialmente para conducción en circuito y frenos más capaces.

Una mecánica exquisita

Bien, este nuevo Mini JCW GP sigue una receta similar, pero consigue añadir 75 hp al 2.0 turbo del JCW para un total de 306 hp y 332 lb-pie de par. Se consiguen gracias a mejoras de raíz en el bloque, partiendo de componentes internos hasta un turbocargador más grande y alteraciones a los sistemas de lubricación y enfriamiento.

Si en papel el motor pinta para ser una joya, en la práctica supera las expectativas, con una entrega de par lineal y muy contundente hasta el corte de inyección, que incluso llega a desconcertar al eje delantero a pesar de las llantas Hankook Ventus S1 Evo 2 de alto desempeño y del diferencial autoblocante, que hacen un gran trabajo optimizando la tracción en el eje delantero en curvas cerradas.

Mini JCW GP

Luego está la transmisión, que nos queda a deber, pues por limitaciones con el torque del motor no pudo ser una manual ni una automática de doble embrague y se empleó un convertidor de par tradicional de ocho relaciones que no es todo lo rápida que debería ser en un coche de estas prestaciones.

En pruebas, conseguimos una aceleración a 100 km/h en 6.5 segundos en el mejor de los casos con el equipo Vbox, que quedan lejos de los 5.2 que reporta la marca oficialmente, en parte porque los 306 hp no se pueden aplicar al pavimento con eficacia a través de solo el eje delantero, porque la función del launch control no es tan efectiva y finalmente por una caja de cambios pulcros, pero no rápidos.

A pesar de que en un coche de este talante los consumos podrían no ser importantes, hay que decir que gasta bastante. En ciudad, quedamos en 7.8 km/l y en autopista en 11.1, que conjugados con el tanque de 43.9 litros nos dejan con una autonomía limitada si se busca viajar; habrá que detenerse a cargar frecuentemente.

Luego, logra redimirse en la recuperación de 80 a 120 km/h, mejorando el dato con unos sorprendentes 3.5 segundos y frena en 38.9 metros de 100 a 0 km/h, con un tacto soberbio del pedal y con muy poca fatiga tras varias repeticiones, apoyado por frenos de 360 mm de díametro al frente con calipers de cuatro pistones y también por las llantas de bajo treadwear y mucho agarre que, de hecho, mejoran el comportamiento conforme se calientan.

Redondeando las pretensiones deportivas, encontramos un interior enfocado, pues pierde los asientos traseros para reducir el peso y en su lugar monta una barra transversal para mejorar la rigidez y suma unos asientos deportivos de cubo de estupendo agarre y con la posición de manejo plana que se espera de un coche así, además de tener ajuste lumbar para el conductor y hasta soporte de muslos.

A pesar de la orientación y de los esfuerzos por reducir el peso, el equipamiento es muy completo, pues tiene sistema de infotenimiento con pantalla, cuadro de instrumentos digital deportivo y clima electrónico de dos zonas.

Mini JCW GP

En el exterior, llama la atención el kit en la carrocería que incluye piezas extravagantes diseñadas para mejorar el desempeño aerodinámico del conjunto, empezando por un enorme alerón trasero, extensiones de salpicaderas fabricadas plástico reforzado de fibra de carbono y un difusor trasero de grandes dimensiones.

Chasis de competición

Estructuralmente, el chasis tiene cambios importantes para hacerlo más preciso, empezando por una reducción de 10 mm en el despeje del suelo, un mayor camber en la puesta a punto y elementos más rígidos, que se traducen en una experiencia de manejo de auténtico coche de pista también en las calles.

Esto quiere decir que la marcha es demasiado rígida, llegando al punto en el que nuestro dispositivo móvil reconoció como entrenamiento en bicicleta un trayecto en un ciudad que incluía empedrados por los movimientos y oscilaciones. Así de duro es.

Manejándolo en circuito, todos los componentes mecánicos y lo firme de la suspensión cobran sentido, aunque hay un punto que no nos gustó. La dirección tendría que ser más comunicativa, pues la sentimos demasiado aislada para tratarse de un coche con enfoque de circuito.

Al final de cuentas, se trata de un auto exclusivo y eso le da mucho valor, pero también entendemos que por los 1.1 millones de pesos que cuesta este Mini John Cooper Works GP, queda demasiado cerca de deportivos con una configuración más adecuada, como un Mustang Mach 1 o un BMW M2 con motor longitudinal y propulsión posterior y no lo lejos que debería de uno de los mejores deportivos de la actualidad, pues el Porsche 718 Cayman T con motor central ya empieza a asomarse en esos rangos.

El Mini John Cooper Works GP es un coche de pista que se puede usar en ciudad, pero tiene un problema de identidad. Por un lado, una puesta a punto radical de suspensión que prácticamente lo borran de la lista de todo aquel que quiera un coche para uso diario o para viajar en autopista, como un GT, así como la configuración de biplaza o las llantas y aerodinámica tan agresiva. Por otro lado, tiene algunos atributos que reconocemos de un GT, pues no se deshace completamente del equipamiento en pro de la reducción de peso, la transmisión de convertidor de par lo hace más refinado a bajas velocidades que una DCT o una dirección que filtra (demasiado, desde nuestro punto de vista) vibraciones. Es como si los equipos de desarrollo no se hubieran puesto de acuerdo con lo que se buscaba y terminaron con un auto que no termina de entender qué es.

Puntaje máximo Mini John Cooper Works GP
Desempeño y puesta a punto
Dirección 10 6
Suspensión 10 8
Peso/potencia 10 8
Confort y conectividad 10 7
Neumáticos 10 10
Tacto de frenos 10 10
Motor 10 10
Transmisión 10 5
Sonido 10 7
Exclusividad 10 10
Suma 100 81
Pruebas dinámicas
Aceleración 20 14
Frenada 20 18
Recuperación 10 9
Suma 50 41
Total 150 122
Precio estimado  $ 1,100,000
Relación costo/beneficio  $    9,016.39

Llegamos a una tabla de calificaciones diferente a la de siempre, que se ajusta mejor a las exigencias que debe tener un coche primordialmente deportivo, que sacrifica muchos atributos de utilidad y versatilidad en pro de la conducción. Aquí no tendría mucho sentido hablar de ergonomía o espacio en cajuela, porque claramente no es el foco.

Así evaluamos a la dirección de acuerdo a lo que comunica al conductor y a lo precisa que llega a ser, a la relación entre peso y potencia como una de las métricas más relevantes para un auto deportivo o los neumáticos contemplando las sensaciones de agarre que nos dejan al límite.

Este Mini, el más radical de toda la historia tiene neumáticos prácticamente de competición, por lo que recibe un 10 en dicho apartado, pero un seis en dirección, que peca de artificial y poco comunicativa o hasta de un 5 en la transmisión, que tratándose de un GP pudo ser una manual o cuando menos una doble embrague más rápida.

Luego, con unas llantas excelentes y un sistema extraordinario, el tacto de frenos nos parece perfecto para un auto con las aspiraciones de este Mini, que luego se ve reflejado con una calificación también sobresaliente en el ejercicio de frenado.

El Mini John Cooper Works GP es de contrastes, pues sobresale en áreas clave pero luego queda a deber en otras que también lo son. El motor, por ejemplo, es brillante como suele ser en autos de BMW, pero va acoplado a una transmisión convencional que no le permite explotar todo su potencial en la prueba de aceleración y termina con un dato de 6.5 segundos, al alcance de muchos autos.

Tratándose de un coche del que habrá tan solo 44 unidades en México, el 10 en exclusividad se explica solo.

TEST
Mini John Cooper Works GP
Motor: 4 cilindros, 2.0 litros turbo, 306 hp y 332 lb-pie
Transmisión Automática de 8 velocidades
Frenos: Disco ventilado/disco
Consumo en pruebas
Urbano: 7.8 km/l
Autopista: 11.1 km/l
*0 a 100 km/h: 6.5 s
*100 a 0 km/h: 38.9 m
Cajuela: 612 litros