Al momento

Las sistemas de dirección de Audi, explicados por sus ingenieros

Dirección Audi

Hace unos días participamos virtualmente en una jornada técnica sobre los sistema de dirección de Audi y todo esto aprendimos al respecto.

Para Audi, la filosofía en torno a la puesta a punto de sus sistemas de dirección es sumamente importante. Y lo entendemos, porque es uno de los mandos que más se relaciona con la precisión de un coche y la calidad general de conducción. Su idea principal es la de precisión y control con el mínimo esfuerzo, así como la del enfoque de deportividad desde la tecnología y hasta el diseño de los volantes.

Electromechanical rear axle steering

¿Qué le da ese tacto de dirección tan característico a un Audi?

Para Audi, sus sistemas de dirección se basan en factores como la respuesta del auto al girar el volante y la resistencia del mando en sí o lo que conocemos como el peso de la dirección. El resultado es un coche ágil, que puede cambiar de dirección con naturalidad y que puede trazar curvas con precisión, reforzado por una sensación de control y estabilidad cuando no hay ángulo de giro en el volante.

A velocidades de autopista, un sensor mide el ángulo del volante para que la fuerza de centrado se note siempre desde su posición central, aumentando progresivamente de forma que en en el centro, se puedan hacer las mismas correcciones con menos fuerza. Audi también busca inmediatez cuando calibra sus autos, haciendo que el retraso entre el mando y la reacción del auto se de milésimas de segundo.

Dynamic steering varies the steering ratio by up to 100 percent based on the driving speed, steering angle and selected mode in the Audi drive select handling system.

¿Cómo se ve afectado?

El balance de un sistema de dirección se ve siempre afectado por la física y trata de las fuerzas laterales, longitudinales y verticales que actúan en el auto en todo momento, así como las fuerzas laterales que se producen al girar el volante y las de aceleración y desaceleración. También influye la carga que soporta cada neumático al apoyarse en una curva y las vibraciones. Se busca que la respuesta del eje de dirección sea adecuada según las condiciones de manejo, el nivel de agarre o las irregularidades del camino de forma que, por ejemplo, la fuerza en el volante reduce cuando se alcanza la fuerza de giro más alta, anunciando al subviraje.

Además del factor mecánico, el volante en sí tiene una influencia en la ergonomía de todo el habitáculo contemplando factores de inclinación, altura y profundidad, factores que cambian según el tipo de auto. En los SUV la inclinación es de 22 hasta 24 grados, mientras que en los sedanes, Avant y Sportback va de 17 a 21 grados y en los modelos deportivos, se busca una postura plana, con el conductor erguido y muy abajo.

Se garantiza la visión de los instrumentos independientemente de la talla del conductor con ajustes en altura y profundidad con un rango de 60 mm, considerando que tiene que haber entre 25 y 30 mm de distancia entre el cuerpo superior y el volante, con los brazos ligeramente doblados.

Milestones in steering wheel development

¿Y las bolsas de aire?

En los últimos años, el diseño y tacto de los volantes cambió por la inclusión de tecnologías de retención montadas directamente en el centro. Con el paso del tiempo, se ha logrado hacer a las bolsas de aire más pequeñas para que el volante sea más estilizados y ergonómico.

Los mandos en el volante, cada vez más completos e intuitivos

Otra de las tendencias que ha irrumpido en la industria es la de los mandos en los brazos del volante. Anteriormente, bastaba con poder cambiar de pista y alterar el volumen, pero conforme se ha integrado más tecnología y funciones en el volante y apareció el control crucero adaptativo con control de distancia, fue prioritario elegir aquellas funciones a las que el conductor necesita acceder rápidamente, como por ejemplo el control del infotenimiento o la instrumentación del Virtual Cockpit, así como los mandos de voz.

Comparison of steering column angles between the Audi e-tron GT and the Audi Q7

Dirección progresiva

La dirección progresiva varía en función del ángulo, así que para grandes giros, la dirección es muy directa y rápida, facilitando maniobras en espacios pequeños y también para trazar curvas cerradas en autopistas secundarias, gracias a piñones y cremalleras con formas especiales. Este sistema electromecánico es una de las marcas de la casa si se habla de sistemas de dirección.

Dynamic all-wheel steering – system overview

Dirección a las cuatro ruedas

Es uno de los más novedosos y se introdujo en el 2014 a la Q7. Este sistema ajusta los ángulos en ambos ejes, de forma que a bajas velocidades puedes hacer que el eje posterior gire en dirección opuesta al delantero para reducir la distancia entre ejes y facilitar maniobras en espacios reducidos, como vueltas en U o de estacionamiento. A velocidades de más de 60 km/h, giran hasta dos grados en el mismo sentido de las delanteras para darle al auto mayor agilidad en trazado de curva.