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Nissan Sentra SE-R: Un compacto deportivo serio que queremos de vuelta

Sentra SE-R

La sexta generación (B16) del Nissan Sentra tuvo una versión SE-R muy especial, que tenía hasta 200 hp y un chasis muy bien afinado.

No muchos se acuerdan del último Nissan Sentra SE-R que se comercializó como parte de la sexta generación entre los años 2007 y 2012 y sucesor directo del querido Tsuru GSR2000. A diferencia de su ancestro, que fue muy popular y se ganó el puesto del matagigantes de la época, el Sentra no fue tan reconocido a pesar de haber sido un coche que estructuralmente estaba muy bien diferenciado de los modelos regulares y de que era tan rápido, según números oficiales, el más reconocido Volkswagen Bora GLI de la época.

Partiendo ya de las versiones regulares, este Sentra, que compartía la plataforma C con coches como las primeras Nissan Rogue y Renault Koleos, además de los Fluence y Megane de la época, era bueno dinámicamente y además Nissan se tomó muy en serio la labor de cambiar componentes clave del chasis para que el Sentra SE-R fuera un compacto deportivo auténtico de muy buen tacto.

Tuvo dos versiones, una SE-R ‘a secas’ y una todavía más radical Spec V que fue la que se llevaba las palmas. Curiosamente, ninguna de las dos era turboalimentada, sino que dependían de los centímetros cúbicos de su motor para extraer potencia, cosa que ya empezaba a ser rara desde esos tiempos. Echó mano de un motor de 2.5 litros afinado especialmente para este modelo, que se montaba en la Rogue y en el Altima, mientras que las versiones regulares tenían un 2.0 litros, así que el incremento en el desplazamiento (25%) fue considerable.

Mejoras a componentes clave

El Nissan Sentra SE-R desarrollaba 177 hp y 172 lb-pie de par y se ofrecía exclusivamente con una transmisión automática CVT, X-Tronic como Nissan las llamaba en aquel momento. Esta caja estaba especialmente afinada para un coche deportivo y fue una de las primeras continuamente variables en integrar paletas de cambio al volante, con cambios simulados. Desde esta versión ya se contemplan cuatro frenos de disco (el Sentra 2.0 tenía tambores atrás) y rines de 17 pulgadas con llantas de alto desempeño, así como adornos en el exterior en la forma de una parrilla deportiva de panal, faldones laterales, un prominente alerón trasero, puntas de escape cromadas y grupos ópticos ahumados.

Sentra SE-R: Motor QR25DE 4 cilindros 2.5 litros, 200 hp y 180 lb-pie

Motor QR25DE 4 cilindros 2.5 litros, 200 hp y 180 lb-pie

El interior tenía asientos de tela deportivos con costuras en rojo y logos bordados, acentos metálicos en el tablero, pedales de aluminio y relojes adicionales sobre el tablero con medidores de presión de aceite y fuerzas G.

Mientras tanto, el Nissan Sentra SE-R Spec V (con ‘v’ de victoria) sumaba además un volante forrado en cuero con costuras rojas y cinturones rojos, mientras que el exterior era idéntico. Mecánicamente, el motor QR25DE litros subía hasta los 200 hp y las 180 lb-pie de par por un incremento en la relación de compresión del motor, alcanzando 10.5:1, además de tener el corte de inyección fijado hasta las 7,000 rpm (frente a 6,200 rpm) y ayudado múltiples de admisión y escape, bielas, pistones y árbol de levas exclusivos para este modelo. Tabajaba únicamente con una transmisión manual de seis relaciones con una palanca de recorridos cortos y precisos y desarrollos bajos para mantener al motor en su rango óptimo al acelerar.

Aunque este SE-R Spec V no era turbocargado, tenía incluso tres caballos más que el Bora GLI de la época con su entonces nuevo 2.0 TFSI de 197 hp, pero se quedaba corto frente a las 207 lb-pie de par que además, estaban disponibles en un rango más amplio y que eran más aprovechables por los cambios ultra rápidos de la caja DSG del alemán, mientras el Sentra se quedaba con una manual quizá no tan rápida pero mucho más divertida. Aun así, según números de prueba en Estados Unidos, el SE-R Spec V era incluso más rápido que el Bora GLI gracias a una caja relacionada con inteligencia, a una relación final con el eje de 4.43:1 y a un menor peso de unos nada despeciables 130 kg, pues el japonés paraba la báscula por debajo de los 1,390 kg y el Bora GLI se iba hasta los 1,512.

Sentra SE-R

Sentra SE-R: Mucho más que solo motor y caballos

Partiendo de un chasis competente, Nissan se tomó muy en serio hacerlo un deportivo serio y preciso, cuidando mucho más que solamente la aceleración en recta. Así, el modelo de 177 hp tenía una barra estabilizadora delantera de 23 mm de diámetro, resortes deportivos y discos de freno de 292 mm. El Nissan Sentra SE-R Spec V de 200 hp tenía además un diferencial autoblocante para elevar la velocidad y la tracción en el paso por curva, discos de 320 mm al frente, puntales de suspensión y amortiguadores deportivos, una barra estabilizadora de 25 mm de diámetro y hasta una barra en la cajuela para incrementar la rigidez.

El Nissan Sentra SE-R salió de producción en el 2012 junto con la sexta generación, pero la siguiente dio un paso atrás y fue sumamente conservadora tanto visualmente como dinámicamente, que se destacó por la pobre rigidez estructural y en el que se buscó reducir costos y ganar volumen de ventas. Este Sentra no tuvo una versión SE-R pero sí un Nismo con adornos exteriores e interiores y un motor 1.6 litros turbo con caja manual, pero dinámicamente no tuvo todo el cuidado necesario.

Sentra SE-R

Actualmente, hay algunos SE-R Spec V a la venta en soloautos.mx y serás muy suertudo si encuentras uno en buen estado, aunque no son muy caros, pues los modelos más recientes difícilmente superan los 120 mil pesos.

Ahora, en la octava generación, Nissan tiene de nuevo un coche sumamente competitivo y con una plataforma que desde su versión más sencilla es muy competente. Esta podría ser la base para el regreso de un Sentra deportivo y muy preciso porque incluso, es la primera vez que se ofrece un eje trasero independiente.

Alternativas mecánicas para su regreso hay de sobra, pues el 2.5 litros con inyección directa del Altima entrega 181 hp y podría alcanzar 200 o más con algunos retoques y cambios en su puesta a punto, tal como se hizo en aquel momento. También podría considerarse el 1.6 DIG-T que montaba el anterior Nismo y que entregaba 188 hp, pues el motor como tal era bastante bueno pero le faltaba chasis para estar dinámicamente a la altura. Yéndonos a lo más radical, el 2.0 VC-T de los Altima tope de gama, con 248 hp para dar pelea seria al Jetta GLI y colocarse como un sedán compacto deportivo que rete a lo mejor del mercado.