Al momento

Suzuki Swift Boosterjet vs FIAT Argo HGT: Comparativo, el novato contra un referente

El nuevo FIAT Argo se enfrenta a un segmento competido, en el que uno de los referentes es el Suzuki Swift.

El FIAT Argo llegó a México como la gran apuesta de la marca italiana, parte de la recién constituida Stellantis, para competir en el segmento de los hatchbacks subcompactos en donde se encuentran productos francamente extraordinarios, entre los que aparece el Suzuki Swift, referente por sensaciones de manejo, calidad de ensambles, desempeño y economía, entre otras.

FIAT Argo vs Suzuki Swift

El arribo del FIAT Argo nos obliga a compararlo con uno de los mejores y ambos coinciden en precio, tamaño y en el formato de la carrocería, pues son hatchbacks con un enfoque más juvenil que los sedanes del mismo segmento.

Mientras que el FIAT Argo es un producto claramente regional, desarrollado en Sudamérica para las preferencias de este mercado, una de las grandes virtudes del Swift es ser uno de los pocos productos globales en este segmento y eso quiere decir que debe cumplir con los estándares de calidad y seguridad de mercados muy exigentes como el europeo y el japonés, en donde las regulaciones son más estrictas y marcan la pauta. Algo similar le sucede al SEAT Ibiza y al recién actualizado Mazda2.

Swift 2018

Suzuki Swift

Calidad de ensambles

Se trata de coches relativamente accesibles y primordialmente utilitarios, con materiales de tacto rígido en el interior y en donde el Argo es el más vistoso, por tener ese panel laqueado en tono rojo mate en el tablero y una combinación de texturas que hacen que parezca más elaborado. El Swift responde con simpleza y pulcritud, de la mano de unos ensambles mejor logrados y más sólidos, que tienen juntas mejor conseguidas.

Esto es evidente por la junta entre la puerta y tablero en el italiano, por ejemplo. Es incluso notable en los asientos, pues en el Argo están forrados de un vinipiel que en el papel puede ser más atractivo, pero al inspeccionarlo de cerca nos parece que da la impresión más de vinil y queda a deber; el Swift se queda con unos asientos de tela simple que tiene mejor tacto.

La forma de los asientos en sí también nos parece más adecuada en el japonés, pues en el Argo carecen de soporte lateral y quedan demasiado planos, fatigando más de la cuenta tras conducir por largas distancias y en el Suzuki, aunque son más suaves, se amoldan mejor a la forma del cuerpo.

La posición de manejo es de nuevo mejor en el Suzuki y esta es precisamente una de sus más grandes fortalezas no solamente frente al Argo sino en el segmento en general, en donde parece que la ergonomía de los mandos fue uno de los puntos en el que los ingenieros pusieron mucho esmero. En el FIAT, hay que buscar más para encontrar una postura adecuada y por más que coloquemos el asiento al punto más bajo, da la impresión de que siempre se va sentado demasiado alto.

El Argo contrarresta con una interfaz de infotenimiento más completa e intuitiva, pues tanto la pantalla táctil central como la unidad a color de 7 pulgadas en el cuadro de instrumentos se perciben más nuevas y fluidas al operarlas, en parte porque toma la interfaz de otros productos dentro del grupo que pertenecen a segmentos superiores y en donde, por tanto, el estándar es más alto.

La unidad en el Swift se percibe anticuada y peca de tener gráficos demasiado simples, además de no ser tan responsiva como la del Argo. Ambos tienen conectividad con Android Auto y Apple CarPlay, pero hasta en eso es más fácil acoplar el teléfono en el FIAT que en el Suzuki.

En el factor equipamiento van parejos, pues integran en estas versiones tope clima electrónico de una zona, llave inteligente con acceso y arranque remoto, mandos al volante, computadora de viaje, faros antiniebla, vidrios y espejos eléctricos y rines de aluminio. En el Suzuki se suman unos excelentes faros de LED que no están presentes en su rival y dos bolsas de aire de tipo cortina para un total de seis, mientras que el italiano cuenta, aun en esta versión tope, con solamente cuatro airbags y se queda por detrás del estándar del segmento.

A favor del Argo está la cámara de visión posterior con sensores acústicos, no presente en el Swift.

El espacio en el interior es similar en ambos, pero hay una diferencia clave en la cajuela porque la del Argo anuncia 300 litros de volumen máximo por 265 en el Swift. Ambos tienen formas cuadradas que permiten aprovechar al máximo todo el volumen, pero la diferencia a favor del Argo se hizo evidente cuando cargamos tripies, cámaras y todo el equipo de grabación y pruebas.

Comportamiento dinámico

Si antes decíamos que el Swift es un producto global pensado para los estándares de mercados exigentes, eso se hace evidente en el comportamiento dinámico pues con el Swift encontramos un coche más ágil, que sigue con mayor fidelidad lo que se le indica a través de los mandos.

Esto viene en gran medida porque el Argo pesa 1,241 kg y el Swift queda en 945. Sí, el Swift está bien por debajo de los estándares del segmento gracias a ingeniería inteligente aplicada desde su base, aunque también porque el Argo se muy por arriba de la media de la categoría, fijada en 1,100 kg. Esa diferencia de prácticamente 300 kg en coches de tamaño comparable ejemplifica a la perfección la ventaja de un producto global frente a uno claramente regional, pero lo más importante es que de alguna forma, Suzuki consiguió especificar al Swift de forma que fuera más barato que el FIAT, anulando la ventaja común de los coches regionales que tendría que haber sido para el Argo.

También porque mecánicamente, el motor de 1.8 litros y 4 cilindros del Argo, en papel superior por sus 128 hp y 134 lb-pie de par, no entrega demasiado en bajos regímenes mientras que el Swift y su conocido motor turbo de tres cilindros y 1.0 litro con 110 hp y 118 lb-pie de torque tiene un medio regimen contundente y empieza a empujar casi desde el ralentí.

Esto nos lleva a una aceleración a 100 km/h de 11.3 segundos para el japonés y de 15.3 en el italiano, con recuperaciones de 80 a 120 km/h en 8.4 y 12.8 segundos, respectivamente.

También a los consumos, otra de las grandes fortalezas del pequeño motor Boosterjet y que es importantísima en este segmento de autos de entrada. En el Suzuki, es sencillo conseguir más de 14 km/l en manejo mixto y en el Argo ese número díficilmente supera los 11 km/l, cortesía de un motor más grande, menos eficiente y un conjunto más pesado.

La puesta a punto de la suspensión está mejor cuidada en el Suzuki, pues la marcha es más silenciosa y a pesar de que el Argo nos pareció el más duro, en el Suzuki es más sofisticada y consigue un mejor control de la carrocería en caminos irregulares o a altas velocidades. Dicho de de forma simple, el Suzuki es más ágil que el Argo sin que por ello se perciba más brincón o menos refinado.

La frenada desde 100 km/h es un punto a favor del Argo, pues la consigue en unos sobresalientes 39.5 m por 41.3 del Swift, ayudado por unas llantas con más agarre y con un ancho de 205, por 185 del Suzuki. Esa es una parte de la historia y la otra la cuenta el tacto del pedal, que en el FIAT Argo es demasiado esponjosa y parece no tener efecto en los primeros ¾ del recorrido, con un último tramo que tiene todo el efecto de golpe. Modular detenciones en ciudad es más sencillo en el Swift, en el que la presión aplicada en el pedal se traduce intutivamente en la fuerza de frenado aplicada por el auto.

Al final, damos por ganador claro al Suzuki Swift Boosterjet porque nos parece un coche más redondo y que domina a la perfección el arte de ser un auto económico relativamente accesible y hasta refinado, que es más preciso y transmite más al conductor, aprovechando a su favor las reducidas dimensiones que caracterizan a este nicho.

El Suzuki Swift domina la tabla de calificaciones en las áreas de equipamiento de seguridad, materiales y ensamble, ergonomía, motor, transmisión, calidad de marcha y consumos. Teniendo más puntos en total y siendo más barato, también obtiene una mejor relación de pesos por punto.

Puntaje máximo Suzuki Swift Boosterjet FIAT Argo HGT
Calidad y equipamiento
Materiales y ensamble 10 7 6
Ergonomía 10 8 6
Habitabilidad 10 8 8
Cajuela 10 7 8
Equipo de seguridad 20 10 8
Confort y conectividad 10 7 9
Motor 10 10 6
Transmisión 10 9 7
Calidad de marcha 10 7 6
Consumos 10 9 7
Suma 110 82 71
Pruebas dinámicas
Aceleración 10 9 6
Frenada 10 7 9
Recuperación 10 9 6
Suma 30 25 21
Total 140 107 92
Precio  $           329,990  $    352,600.00
Relación costo/beneficio  $          3,084.02  $          3,832.61

Pasando al costo de propiedad estimado, el Swift tiene un costo de combustible considerablemente más bajo derivado de un consumo más bajo, mientras que el Argo es más barato de asegurar y en los mantenimientos durante los primeros 60 mil km, aunque no son suficientes para contrarrestar los 7,000 menos que terminará gastando el Swift en gasolina.

El Suzuki también tiene una depreciación más baja a tres años, del 21 por ciento contra 26 del FIAT, lo queda da como resultado precios estimados de reventa casi calcados en ambos, a pesar de que el Argo es 22 mil pesos más costoso.

Costo estimado de propiedad en el primer año Suzuki Swift Boosterjet FIAT Argo HGT
Combustible*  $                                             21,354.17  $                          28,472.22
Seguro**  $                                               8,045.94 $8,395.37
Mantenimiento***  $                                             16,140.00 $15,301.00
Costo total  $                                             45,540.11  $                          52,168.59
Consumo mixto (km/l) 14.4 10.8
Km recorridos por año estimados 15,000 15,000
Precio combustible ($) 20.5 20.5
Precio de la versión probada $329,990  $                             352,600
Precio estimado de venta luego de 3 años de uso 260,692 260,924
Depreciación a 3 años 21% 26%
Costo de combustible estimando 15,000 km por año y un precio de 20.5 pesos por litro*
Cotización anual para un hombre de 27 años residiendo en la Zona Metropolitana de la CDMX**
Mantenimiento autorizado los primeros 60 mil km***