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Toyota C+pod: El diminuto citadino biplaza

Toyota C+pod

El Toyota C+pod es más pequeño que el smart Fortwo e introduce a la marca a un nuevo segmento, para movilidad en grandes y congestionadas ciudades.

Con el nuevo Toyota C+pod, la marca entra a un segmento nuevo, pensando en proveer movilidad limpia y eficiente en las grandes y más congestionadas ciudades del mundo. Anunciado inicialmente para Japón, mide 249 cm de largo y 127 de ancho, con una altura de 155 cm que lo hace ver ligeramente desproporcionado pero incrementa el volumen para los pasajeros y hará del viaje cómodo para los más altos.

Toyota C+pod

El tamaño queda clavado al del Citroën Ami presentado en el 2020, el auto tan pequeño que ni siquiera se considera como tal y pueden manejarlo niños de hasta 14 años de edad, sin licencia. También quiere decir que cabría, por muy poco, en la caja más grande de una Ford F-150 y que es 20 cm más corto que un Fortwo.

Visualmente, el nombre tiene sentido porque el Toyota C+pod parece efectivamente una cápsula y el diseño está basado en el Ultra Compacto BEV mostrado en Tokio 2019. Los paneles de la carrocería están fabricados en plástico para mantener los costos y la complejidad bajo control. El interior ofrece dos asientos, un cuadro de instrumentos digital montado en el medio y una consola central con pocos botones, mientras que la cajuela tiene espacio para un par de bolsas de supermercado.

Toyota C+pod

El Toyota C+pod echa mano de un motor eléctrico en el eje trasero, con 12.3 caballos de fuerza y 41 lb-pie de par, que toma energía de un pack de baterías de 9 kWh. Siendo un coche urbano, no se trata de la aceleración, sino de la autonomía, que Toyota fija en 150 km, con una máxima de 60 km/h. Los tiempos de carga pueden ir desde cinco hasta 16 horas dependiendo de la salida de carga, pero también puede entregar batería por hasta 10 horas a través de una toma en el reposapiés del pasajero.

El Toyota C+pod no sigue integrando ayudas de conducción que serán útiles en su habitat natural, como la alerta de colisión con detección de autos, peatones y ciclistas. En Japón, la normativa obliga a tener una etiqueta expuesta que deje claro que se trata de un auto especialmente lento.

Los precios no son contenidos, teniendo tanta tecnología encima. Los precios empiezan en un 1,650,000 yen, equivalentes aproximadamente a 310 mil pesos, pero la variante tope alcanza los 1.716 millones de yen, llegando a 325 mil pesos. Es costoso, considerando que el Ami con el que en teoría competirá si llega a Europa cuesta menos de la mitad, unos 6 mil euros que se traducen en menos de 145 mil pesos.

Sin embargo, de inicio no estará disponible para compradores privados, sino que buscará las ventas de flotilla a usuarios corporativos o gobiernos locales y las ventas al público arrancarían hasta el 2022. La entrada de Toyota a este nicho con el C+pod tiene lógica y llega poco después de que Akio Toyoda, CEO de la marca, expresara su frustración hacia los gobiernos mundiales y su obsesión con los autos eléctricos, asegurando que si en Japón todos los autos fueran EVs, el país no tendría electricidad para nada más. Así, pidió a los legisladores no vetar a los motores de combustión e ir con grandes autos eléctricos.