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MBUX Hyperscreen, la megapantalla con inteligencia artificial

La interacción dentro del automóvil se ha vuelto cada vez más relevante y ahora Mercedes Benz revoluciona por completo el concepto de inteligencia artificial.

Hyperscreen es la pantalla más grande, capaz e inteligente que jamás se ha montado en un Mercedes Benz.

La marca alemana ha comprendido cómo la interacción y la comunicación a bordo es una pieza cada vez más importante en el mundo y venta de autos. La tecnología y el estar siempre conectados en un entorno cada vez más digital son ahora fundamentales en los autos y después de haber lanzado en el 2018 el concepto MBUX, un sistema de infotenimiento para la marca muy inteligente y efectivo, con principios de inteligencia artificial muy bien ejecutados, ahora lanza la nueva generación del sistema que se utilizarán inicialmente en la familia de autos eléctricos EQ.

 

El o la Hyperscreen es un sistema de tres pantallas conectadas entre sí bajo un layout enorme de pantalla de cristal que es prácticamente todo el tablero del auto, con las salidas del aire acondicionado integradas y combinando sistemas análogos y digitales de una forma más natural.

Pero lo más relevante del nuevo MBUX es su simpleza de funcionamiento. Ofrece un sistema operativo capaz de aprender los gustos y decisiones del conductor y pasajero, para adaptar la pantalla de acuerdo a las propias necesidades, puede incluso sugerir acomodos y apps según sus gustos y que la marca ha llamado “Magic Modules”.

 

Todo esto se encuentra bajo un concepto llamado “zero layer” que permite en la pantalla central acomodar y mover libremente las aplicaciones o widgets de la información que es más relevante para nosotros sin tener que hacer scrolling en submenús o buscar por comandos de voz. Vaya, no hay menús de entrada a ninguna aplicación.

 

Si detecta que regularmente después de tal hora del día le gustaría tomar un masaje en el asiento, el sistema despliega dicha función en determinado lugar y momento.

Suma también el concepto de codriver display con siete perfiles predeterminados que permite al pasajero contar con toda una experiencia diferente de uso, con una pantalla individual para incluso ver películas que el sistema puede bloquear selectivamente la visión hacia el conductor y evitar distracciones.

 

La tecnología de las pantallas es de OLED para ofrecer mayor luminosidad en las partes que están en función y “apagar” por completo aquellos pixeles que no están operándose y dar mayor sensación de profundidad en la imagen mediante el contraste sin importar el ángulo de visión que se tenga.

Más sorprendente aún, la pantalla ofrece un ligero feedback o vibración cuando aplicamos presión sobre alguna función gracias al empleo de 12 actuadores colocados debajo del cristal que, por cierto, es curvo y tiene una cubierta de silicato de aluminio resistente a las rayaduras.

En caso de accidente, todo el sistema está construido bajo un principio llamado panal de abeja que permitiría desintegrarse en determinados puntos así como cinco soportes que ceden en esta situación.

 

Y para que todo funcione al instante y sin trabas, el sistema echa mano de ocho núcleos de CPU, 24 Gigas de RAM y una transferencia de 46.4 Gb por segundo.

Será lanzando a finales del año en el nuevo EQS, el sedán eléctrico de la marca que promete ni más ni menos que 700 km de autonomía con una sola carga, además de ser uno de los autos más avanzados en materiales y conectividad jamás construidos por la marca.