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Tesla admite que las defensas de sus Model 3 pueden zafarse por la lluvia

Tesla model 3

Tesla finalmente ha admitido el defecto de diseño del Model 3, que puede ocasionar que la defensa trasera simplemente se suelte al manejar en lluvia.

Han habido varios reportes de dueños que dicen que las defensas posteriores de sus Model 3 simplemente se sueltan al manejar en lluvia intensas. Dichos reportes datan del 2018, cuando los primeros Model 3 empezaron a acumular kilómetros, pero Tesla solamente comentó que se encontraba investigando el problema.

Les tomó dos años admitir que dicho problema existe y es más común de lo normal, además de encontrar una solución para el problema y proceder a reparar los autos afectados sin costo para los clientes. No obstante, clientes a los que ya les ocurrió han tenido que pagar hasta 3,800 dólares por la reparación. No sabemos si la reparación sin costo será retroactiva, pudiendo reembolsar a los que ya pagaron, pero así tendría que ser.

El problema afecta a los autos fabricados antes del 21 de mayo del 2019, lo que nos da a entender que Tesla ya estaba consciente del problema e implementó la solución para todos los autos que se fabricaron después de esa fecha.

“En instancias raras, ciertos componentes en los Model 3 fabricados en Fremont antes del 21 de mayo del 2019 podrían dañarse al conducir por encharcamientos o en un camino o autopista con drenaje pobre,” dice el boletín de servicio entregado por Tesla y compartido por Electrek. “En estas instancias raras, la fascia trasera podría despegarse del vehículo y los arneses y/o montajes de la carrocería también podrían dañarse. Este documento clarifica que el daño causado por estas circunstancias está cubierto bajo garantía.”

A partir de mayo del 2019, los Model 3 empezaron a producirse con un gancho para remolque de serie que evita que el agua se acumule en la defensa. Sin embargo, usuarios aseguran que tienen este problema en sus autos, a pesar de que estos fueron fabricados después de la fecha estipulada.

El video del pasado mes de julio, en el que se aprecia la defensa despegándose repentinamente del coche, habría empujado a Tesla a admitir el problema.