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Mercedes-Benz EQC, primer contacto en México

Mercedes EQC

Mercedes-Benz se suma al segmento de EVs con la EQC, una SUV para competir con la Audi e-tron y la Jaguar I-Pace, manteniendo la identidad de la marca.

Mercedes-Benz presentó oficialmente en México a la nueva EQC, el primer modelo totalmente eléctrico de una familia que seguirá creciendo en los próximos años para integrar en el corto plazo al compacto EQA y al sedán de lujo EQS, basados respectivamente en el Clase A y nuevo Mercedes Clase S.

Como tal, esta Mercedes-Benz EQC toma la base de la SUV mediana de la marca con motores de combustión, la SUV mediana GLC. La marca siguió la estrategia de basar sus nuevos modelos eléctricos en los existentes de gasolina y diésel porque se buscaba como uno de los objetivos durante el desarrollo que los eléctricos se sintieran como un Mercedes para aquellos clientes fieles que han tenido modelos de la firma por años.

Lo interesante es que lo consiguieron, pues la disposición del interior, de los mandos y la experiencia de conducción sí es reconocible inmediatamente para aquellos que han tenido la suerte de manejar frecuentemente coches de la marca. Pero lo más sorprendente, es que este enfoque clásico no asustará a los clientes tradicionales de vehículos eléctricos, para quienes la tecnología y la vivencia es importante en un eléctrico y sí esperan un coche diferente, que grite que no quema gasolina.

Mercedes EQC

El interior de la Mercedes-Benz EQC que probamos no tenía los materiales tradicionales de un Mercedes pues se desarrollaron una serie de compuestos reciclados y ahorradores de recursos, como la textura en el tablero y en las puertas que si bien se aleja de los cueros convencionales en la marca, es agradable a la vista y al tacto y nos parece una manera inteligente de darle a la EQC un carácter particular sin alejarla realmente de la calidad y el lujo que los compradores asiduos esperan.

Además, esto ayuda a diferenciarla de la GLC con la que comparte la plataforma y que tiene un tablero muy parecido. Estos materiales la hacen más vistosa, junto con las dos enormes pantallas, una como cuadro de instrumentos totalmente digital y configurable y la segunda como pantalla táctil central que se puede operar de la forma tradicional, con el panel táctil en el volante o por voz, con el comando ‘Hey, Mercedes’.

Es uno de los mejores sistemas de infotenimiento de la industria actualmente, pues ofrece una gran cantidad de información al conductor pero, a diferencia de otras interfaces similares, consigue hacerlo de forma intuitiva y sin abrumar o distraer al conductor, pues se necesita navegar poco para llegar al menú buscado de forma que resulta muy amigable al usuario. Los gráficos de la pantalla son extraordinarios y la hacen lucir más exclusiva.

Mercedes EQC

Tren motor y cualidades dinámicas

Lo primero de lo que hay que hablar al evaluar un EV como lo es la Mercedes-Benz EQC es del tren motor, pues a diferencia de un coche con motor a gasolina, la autonomía y tiempos de recarga tienen mucho peso. La batería de 80 kWh es más pequeña de la de la Audi e-tron (95 kWh), la Tesla Model X (hasta 100 kWh) y la Jaguar I-Pace (90 kWh), pero tiene una autonomía homologada según WLTP de 417 km.

En nuestra prueba de 150 km saliendo de la zona de Santa Fe en la Ciudad de México hacia Valle de Bravo, la batería perdió un 40 por ciento de la carga aunque no fuimos especialmente cuidadosos. Una autonomía de alrededor de 370 km en conducción mixta suena factible y no dudamos que en autopista cuidando la velocidad y aprovechando la regeneración al máximo sí podría igualar el dato homologado.

La batería puede recuperar el 80 por ciento de su carga en 8 horas y media usando un cargador de pared de casa y llega al 100 por ciento en 10 horas o bien, en tan solo 40 minutos en un cargador rápido DC.

Mercedes EQC

La batería está acoplada a motores eléctricos en ambos ejes aunque extrañamente, parece favorecer al delantero en condiciones de poca exigencia de par. Esto contrasta con casi todos los modelos de Mercedes-Benz e incluso con la GLC en la que está basada, pues estos dan prioridad a la propulsión posterior y luego suman el delantero si es necesario.

En conjunto, entregan 408 hp y 561 lb-pie de par pero la aceleración es lineal y contundente. Solo se nota que desfallece superados los 120 km/h, pero sigue teniendo suficiente empuje para hacer un adelantamiento con facilidad. Las paletas tras el volante no controlan ninguna caja de cambios, sino que alteran la regeneración al quitar el pie del acelerador y de este modo se tiene un uso muy intuitivo para las paletas, porque su impacto es muy similar al de bajar de marcha en un motor de combustión para frenar con el motor o al de incrementarlo para aprovechar la inercia del coche en una pendiente decreciente.

Dinámicamente esta muy bien pulida y es muy efectiva para enmascarar sus 2,425 kg de peso. Las baterías van montadas debajo del suelo y en el medio, así que eso favorece la estabilidad y el aplomo. No es, en lo más mínimo, un coche ágil que guste de cambiar de dirección pero sí lo percibimos muy seguro en apoyos a pesar de que la calibración de la suspensión va tirando a blanda y es muy efectiva en filtrado de imperfecciones aun a velocidades altas. La dirección es ligera de tacto pero muy directa y retroalimenta lo suficiente para un coche lujoso y refinado como la EQC.

Mercedes EQC

Lo que sí debemos de criticar es la sensación del pedal de freno, que siendo un eléctrico es algo que se puede esperar por el sistema regenerativo, pero son muy esponjosos al comienzo del recorrido y toma tiempo acostumbrarse a su actuar, pues al inicio del recorrido prácticamente no hay desaceleración y hay que hundir demasiado el pedal para conseguir el efecto deseado. Luego, termina con una frenada brusca y con mayor mordida de la que necesitábamos en verdad.

Los precios de la Mercedes-Benz EQC no se han anunciado todavía, pero sabemos que la noticia sobre la reducción de impuestos tendría un impacto positivo y se espera que se ubique alrededor de los 2 millones de pesos, justo a nivel de la e-tron 55 (1,919,900 pesos) de la Tesla Model X (2,099,900 pesos) y de la Jaguar I-Pace (2,109,900 pesos).