Al momento

Mazda podría tener una SUV de tracción trasera; pero no como reemplazo de la CX-5

Hace unos días surgieron rumores sobre la nueva CX-50 de tracción posterior como sustituto en el futuro de la CX-5; esa SUV de Mazda sí podría estar en planes pero no en lugar de la CX-5.

La semana pasada surgieron reportes desde Japón sobre la nueva CX-50, una SUV de Mazda para reemplazar a la CX-5. Ahora sabemos de fuentes anónimas que efectivamente ese producto sí estaría siendo evaluado para el futuro, pero se ofrecería a la par de la CX-5 y no en su lugar.

Es prácticamente un hecho que Mazda, siendo una marca muy querida por entusiastas, busca seguir creciendo en este sentido con un chasis de propulsión posterior y motores SkyActiv-X de seis cilindros en línea y que esta nueva arquitectura será usada por varios modelos para hacerla rentable a largo plazo, así que además de la supuesta nueva generación del Mazda6 tiene mucha lógica pensar en SUVs y crossovers, formato que ha resultado muy popular en todo el mundo en estos momentos.

Mazda Vision Coupé Concept

Mazda Vision Coupé Concept

El esquema de propulsión posterior con el motor en posición longitudinal es aclamado por aquellos que gustan de manejar porque libera al eje delantero de las labores de dirección para que el manejo sea más directo y preciso, además de que el motor longitudinal favorece el equilibrio porque puede ir montado total o parcialmente por detrás del eje delantero en lugar de colocarse directamente encima de este, ayudando a tener un mejor balance de pesos y un manejo más neutral al límite.

Por esa razón, es usado ampliamente por marcas de lujo, como BMW, Jaguar, Alfa Romeo o Mercedes-Benz. También se emplea en coches deportivos, como el Ford Mustang, Nissan 370Z, Toyota Supra, Chevrolet Camaro o el propio Mazda MX-5.

Mazda SUVs, Mazda CX-50

Mazda SUVs

Por su parte, el motor de seis cilindros en línea es inherentemente balanceado y produce pocas vibraciones, ya que las fuerzas que generan las carreras de los pistones se cancelan entre ellas. Esto hace que el motor sea capaz de girar más rápido, generando más potencia, sin comprometer el refinamiento general y la calidad de conducción. Por esa razón BMW ha sido el principal partidario de estos motores a través de los años y marcas como Mercedes-Benz y Jaguar-Land Rover han vuelto a usarlos después de años en el olvido. Y tiene sentido que Mazda, con su filosofía actual, apueste por el comportamiento de estos propulsores.

De este modo, podemos suponer que la nueva SUV de tracción posterior con motores de seis cilindros en línea está siendo desarrollada a la par de otros modelos en la misma plataforma. Solo que se mantendrá como la alternativa más pasional y probablemente costosa junto a una sensata y familiar CX-5.

Ahora lee

>> Mazda MX-30 es solo el inicio de la estrategia de electrificación de la marca

>> Análisis especial: 50 años del mítico motor rotativo de Mazda

>> Mazda RT24-P, impone récord en Daytona