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Mazda MX-5 Shooting Brake, una idea descabellada y muy deseable

Mazda MX-5 Shooting Brake

El artista español José Antonio Aranda imaginó al Mazda MX-5 como un Shooting Brake más práctico pero sin perder el estilo tradicional de coche deportivo.

El Mazda MX-5 es un coche que levanta los ánimos del público y hasta de los medios especializados. No es exagerado decir que ha sido de este modo de que se presentó la primera generación en 1989, aunque la realidad es que la generación actual, la cuarta y llamada ND internamente, ha sido la más buscada principalmente porque combina los valores de simpleza y emoción de la primera con un diseño mucho más agresivo que las tres pasadas iteraciones de la mano de la filosofía Kodo.

Pocos coches en la historia han podido entregar la experiencia de manejo de un Mazda MX-5 a tantas personas y por tan poco dinero, pero durante años uno de sus inconvenientes (el único, si nos preguntan) ha sido la practicidad. Claro, un coche deportivo para dos no tiene que ser práctico, pero ¿qué pasaría si lo convirtiéramos, aunque fuera en nuestros sueños, en una estilizada Shooting Brake?

Aunque la experiencia de conducción a cielo abierto es uno de sus grandes atractivos y uno de los motivadores de compra para muchas personas, otros han querido una mayor rigidez estructural, que viene con una carrocería cerrada y un techo fijo.

No parece que vaya a haber un MX-5 Shooting Brake pronto, pero soñar no cuesta nada y eso fue precisamente lo que hizo el diseñador José Antonio Aranda con una recreación muy interesante que pone nuestra mente a volar, especialmente porque ya existieron antes conceptos del Miata con el techo fijo, aunque nunca uno como este.

Mazda MX-5 Coupé

Mazda MX-5 Coupé 2003

En 1996 se creó el M Coupé Concept pero en el 2003 se produjeron menos de 200 unidades del MX-5 Miata Coupé, perteneciente a la segunda generación, que era solamente 10 kg más pesado que el descapotable con el que era contemporáneo y es uno de los MX-5 más raros de la historia, aunque no se vendió fuera de Japón. En lugar de vender esa versión a gran escala la solución de Mazda fue el MX-5 de techo duro retráctil en la tercera generación y el MX-5 RF con el aclamado techo eléctrico tipo targa en la cuarta, manteniendo en ambos casos la experiencia a cielo abierto.

El resultado de esta recreación es una silueta que integra las proporciones del MX-5, con un cofre largo y la cabina jalada hacia el eje posterior, a una práctica Shooting Brake y que nos recuerda vagamente el BMW M y Z3 Coupé de los noventa, conocido cariñosamente como Clown Shoe y que convertiría al MX-5 en un mejor compañero para viajes largos, con el espacio añadido en el área de carga.

BMW M Coupé

BMW M Coupé, el Clownshoe

No estamos diciendo que querríamos a este MX-5 Shooting Brake en lugar del MX-5 descapotable que conocemos y amamos, sino que nos gustaría tener a ambos. Dos de cada uno si fuera posible. No pedimos demasiado.

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