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Subaru Forester Touring – Test técnico – La SUV honesta y práctica

Subaru Forester

En un segmento de gran volumen de ventas, la Subaru Forester tiene fortalezas evidentes que la vuelven una compra sensata.

Subaru no es una marca tan popular en México como lo es en mercados como Estados Unidos o Canadá, en donde se ha ganado a una base de compradores leales por los valores de la firma y sus productos, que se expresan con claridad en autos como la Forester. Puede que muchos conociéramos a Subaru por su experiencia en el WRC y los legendarios Impreza WRX y WRX STI, pero la base de su buena reputación está cimentada en más que autos deportivos y éxitos en competición.

La Subaru Forester ha encontrado un nicho gracias a la fama que tiene de robustez y durabilidad, a la buena hechura en general del interior, a las soluciones de practicidad y al sistema de tracción integral, al que Subaru llama Symmetrical AWD y que se ofrece en todas las variantes, convirtiéndola en una de las pocas SUVs de su tamaño que realmente puede atacar caminos complicados y que dan seguridad al conducir en autopistas congeladas o húmedas.

La Forester participa en el nicho de las SUVs compactas, en el que aparece la Honda CR-V como líder indiscutible desde hace tres años, pero que además tiene a productos muy sonados como la Toyota Rav4, Volkswagen Tiguan, Mazda CX-5 o Kia Sportage. Anteriormente era más costosa que la media de su categoría, pero el incremento de precios general de los últimos años la ha igualado.

Nuestra Forester de prueba, en versión Touring, tiene un precio de lista de 599,900 pesos al momento de la edición que no la aleja demasiado de las versiones tope equivalentes de sus competidores. La Honda CR-V Touring cuesta 589,900 pesos por 599,900 de la Rav4 Limited, 634,990 de la Tiguan Highline o 587,900 de la CX-5 Signature, que tiene un motor mucho más potente que todas las demás.

Subaru Forester

Desde adentro

La generación actual salió al mercado a penas en el 2019, por lo que estamos ante un producto reciente. La calidad percibida de los materiales en la Subaru Forester es muy alta, con materiales de buen tacto y ensambles bien ajustados. Lo notamos en el tapizado texturizado en el tablero o en la durabilidad que inspira el cuero en los asientos, entre otros puntos.

La posición de conducción es fácil de encontrar, con asientos de reglajes eléctricos para las dos plazas frontales con 8 posiciones, incluyendo un ajuste lumbar que realza el confort en viajes largos.

Subaru Forester

Para facilitar el acceso a la segunda fila de asientos, la Subaru Forester tiene un inteligente mecanismo en las puertas traseras que permite que estas se abran a 90 grados, incrementando el espacio para instalar sillas de bebé o simplemente para meter carga cuando estos se encuentran abatidos. Otro as bajo la manga es el protector en la parte inferior, que al ser de plástico evita que se ensucie la alfombra al subirse con los zapatos mojados o enlodados.

Son pequeños detalles que le dan el carácter aventurero y robusto por el que se le conoce y la separan de los competidores con foco más convencional.

Remata con un completo nivel de equipamiento, que contempla un gran techo panorámico que incrementa la sensación de espacio y de luz o un sistema de información y entretenimiento completo y fácil de usar, con botones físicos como atajos para los menús a los que se accede más frecuentemente, navegación e interfaces para teléfonos inteligentes, sistema de sonido Harman Kardon de 8 bocinas y una pantalla digital complementaria en la parte alta del tablero con información clave del trayecto y del auto.

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También integra un completo equipamiento de seguridad desde las obvias siete bolsas de aire y el control de estabilidad hasta unos excelentes faros de LED que realmente mejoran la visualización del camino con poca luz y el sistema de asistencias a la conducción EyeSight, con alerta abandono de carril, control crucero adaptativo y frenado autónomo de emergencia.

De estas, la alerta de abandono de carril no terminó de funcionar como esperábamos, pero el control crucero adaptativo con función de arranque y parada es sumamente bueno, como también lo es frenado autónomo de emergencia. Incluso tiene frenado automático en reversa aunadas a las más comunes alerta de tráfico cruzado y monitoreo de punto ciego.

Subaru Forester

Al mando

Las cualidades mecánicas de la Subaru Forester le confieren unos rasgos dinámicos particulares dentro de su segmento. La suspensión es suave, lo que le resta agilidad al conjunto estructural, pero es adecuada para los caminos irregulares y maltratados para los que esta pensada, filtrando las vibraciones a la cabina y con un control adecuado de la carrocería en curvas.

En los caminos sinuosos rumbo a las faldas del Popocatépetl, notamos que el auto tarda un poco más en apoyarse en la curva, pero una vez que lo hace muestra seguridad, ayudada también por el sistema de tracción integral, que está enviando par a las cuatro ruedas en todo momento. Los frenos tienen un tacto firme y fácil de modular, que de nuevo suma al momento de atacar caminos como estos.

Subaru Forester

El motor bóxer es plano físicamente y ello hace posible que se coloque en un punto más bajo respecto del suelo, con lo que reduce el centro de gravedad y se aumenta la estabilidad y el aplomo. Lo que parece mejorable es la dirección, pues está demasiado asistida y eso la vuelve más ligera de lo que nos hubiera gustado en un camino como estos, aunque eso no la hace imprecisa necesariamente.

Cuenta con modos de manejo a través del sistema SI-Drive, que en modo Sport ayudan a darle un tacto más firme a la dirección y altera la respuesta del motor, con un modo normal llamado Intelligent que encuentra el mejor balance en función de la demanda de potencia. El X-Mode se suma a la propuesta con modos para conducción todoterreno, con el modo Snow/Dirt para superficies especialmente resbaladizas o uno más agresivo para fango o nieve profunda en el que las llantas podrían atascarse. Pudimos probar el primero de los dos, y sí hay un cambio en la forma en la que el acelerador responde para evitar el patinaje.

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En caminos sin pavimento, la Forester muestra un aplomo sorprendente e incluso puede superar ciertos obstáculos que para otras camionetas de su misma categoría serían complicados.

El motor es un bóxer de 2.5 litros con inyección directa de 182 hp y 176 lb-pie de torque, está asociado a una transmisión automática CVT. A regímenes bajos le falta contundencia, ya que el par máximo llega hasta las 4,400 vueltas, pero muestra plena energía y un sonido agradable en regímenes altos de giro. Mientras tanto, la transmisión simplemente puede estirar el motor hasta el corte de inyección y consigue simular los cambios de marcha con relativo éxito, además de que no transmite ese característico tronido de las CVT en aceleraciones prolongadas.

Los consumos se sitúan en un punto razonable y competitivo, pues entregó 10.6 km/l en trayectos urbanos con tráfico normal y hasta 14.2 km/l en conducción de autopista, a velocidades constantes de entre 100 y 120 km/h.

Subaru Forester Touring: Test técnico

Como solemos hacerlo, sometimos a la Forester a las pruebas dinámicas del test técnico.

En la prueba del alce empezamos a 63.4 km/h y notamos que hay una intervención clara pero muy efectiva de las asistencias al apuntar al segundo carril, que facilita la parte final de la maniobra con el segundo toque de volante, a pesar de que hay un acusado balanceo de la carrocería. En la segunda pasada a 67.8 km/h el control de estabilidad es igual de intrusivo y reduce la velocidad de forma considerable, pero también se acentúa el balanceo de la carrocería y el subviraje.

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En la última pasada ya a 75.1 km/h el control de estabilidad no consigue reducir la velocidad lo suficiente y el subviraje se hace muy presente, evitando que el coche pueda entrar en el último carril. Además, la dirección es más ligera de lo que nos gustaría y las llantas no tienen todo el agarre, pues su enfoque es más bien hacia la durabilidad y hasta la conducción en terracerías y ello no ayuda a superar la maniobra. Aun así, la reacción es predecible por lo que aun a más de 70 km/h no da una sensación de pérdida de control.

Ya en el slalom, la velocidad máxima de paso de la Subaru Forester es de 46.2 km/h, con una intervención igualmente acusada de las asistencias por arriba de los 45 km/h. De nuevo, nos gustaría tener un poco más de peso en la dirección, pero lo que no permite que vayamos más aprisa es el balanceo de la carrocería.

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