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Audi Q3 35 TFSI – Test – Crecida y perfeccionada

10 centímetros más larga, gana ocho en su distancia entre ejes y por fin sobre la plataforma MQB, la Audi Q3 ahora cumple otro papel pues por unos tres años convivió con una Q2 muy similar en tamaño. 

Por ahora, es el probado 1.4 TFSI la única opción mecánica, herencia de la pasada y con la versión más confiable de la caja S tronic, es decir la de seis marchas con los embragues bañados en aceite. Muy en un enfoque urbano, la tracción en este caso es solo a las ruedas delanteras. 

Lo más notorio adentro es que gana mucho en espacio atrás, además de los asientos deslizables y reclinables seccionados y salidas de aire en la consola.

La postura de mando, de paso, es mejor que antes y más cercana a otros Audi, más de automóvil, menos vertical, con asientos sencillos manuales aunque con apoyo lumbar eléctrico y muy bien mullidos, un volante grueso y todo se entiende fácil para el que conozca otros Audi, pues a los que no de primerazo le costará hallar la rueda del volumen y cambio de emisora, que está en un panel vacío al que pareciera faltarle algo. 

Algún toque creativo con respecto a otros Audi los encontramos en las manijas invertidas o en las molduras en alcántara separando el tablero.

Sea como sea, la sensación de calidad en general es casi impecable, aunque la palanca de cambios no se mueve con la misma solidez de antes y parece de otro coche, el cierre de puertas transmite esa sensación hermética obligatoria en un coche premium y la cajuela, que suma 70 litros de capacidad para un total de 530, no abandona ese excesivo cuidado en su alfombrado e iluminación.

Que sea la Q3 básica en equipamiento se delata en falta de levas, por ejemplo… aunque paradójicamente tiene control de descenso siendo tracción delantera. Eso sí, para nosotros es el colmo que a estas alturas no tenga siquiera cámara trasera, todo es a punta de sensores acústicos, que los hay también adelante… tampoco no hay modo Efficiency de manejo ni sistema start/stop, ni faros con seguimiento en curvas.

Moviéndose

Ya en manejo y contrario a la anterior, pierde esa sensación ágil a cambio de un enfoque más viajero y versátil, más suave en su andar, es más voluminosa y refinada

La marcha es otra historia por la ganancia en tamaño y porque pese a no tener quattro, es suspensión multilink atrás, lo que no pasa en otros coches sobre esta arquitectura MQB con la excepción del saliente VW Golf 7. La Q3 es mucho más homogénea y cómoda, aún aplomada pero no tan directa en su forma de apoyarse en curvas. 

Audi Q3 35 TFSI, prueba en México

Que mantenga el 1.4 de 150 hp y 250 Nm no es necesariamente malo pues su respuesta es más que decente, pero con el 1.5 sería aún mejor. La transmisión S tronic, claro está, agrava a veces los usuales retrasos del turbo lag al arrancar, si bien la modalidad Dynamic compensa un poco. Esta crossover en ciudad no es la más fluída pues hay que anticiparse sobre todo al querer avanzar con rapidez desde bajas velocidades. 

Fue raro encontrar un Launch Control a 3,100 rpm, responde mejor a primas de idéntico motor-caja en SEAT y VW y eso se refleja en su 0 a 100 en 11.7 segundos (a 2,240 msnm). Al parar, el freno es más gradual de lo normal en Audi y sus discos van sobrados para sus capacidades dinámicas. El 100 a 0 queda en 38.7 metros.

Al final, la Q3 se acerca a la propuesta de espacio de la BMW X1 y se aleja de la más pequeña Q2. Su carta fuerte es la calidad de armado, el refinamiento y una mecánica que aunque confiable, nos gustaría que renovaran con el 1.5 ya presente en el A1.