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Honda Civic Touring vs Kia Forte GT – Comparativo – Mismo precio, diferentes objetivos

Por prácticamente la misma cantidad de dinero, es posible encontrar dos sedanes compactos con prioridades muy distintas, la visión práctica de los japoneses contra la relación costo/beneficio de los coreanos. ¿Cuál es preferible?

El Honda Civic es uno de los compactos más establecidos en el mercado global, el responsable de mover a miles de familias durante décadas con seguridad, comodidad, economía de uso y confiabilidad, tarea que también han cumplido similares como el Toyota Corolla, si bien en los últimos 25 años el Civic se ha enfocado, salvo excepciones, a un público menos conservador. 

Del otro lado, el Forte es el heredero de un legado que apenas nacía a comienzos de los noventa, cuando el Civic ya tenía dos décadas en su haber. Surge de lo que era el Kia Sephia y posteriormente el primer Cerato, por supuesto ninguno de estos vehículos conocidos en México, pero el que vemos ahora se arma en México y ya ha recibido un cambio total en el país, mientras que el Honda, ya con diez generaciones encima, ha puesto a rodar cuatro en México pues llegó desde la sexta. 

Ambos coches se venden en el país en sus adaptaciones para el mercado norteamericano y aunque se trata de dos sedanes aparentemente convencionales, más distintas no pueden ser sus propuestas: hablamos de los dos tope de línea por un costo aproximado de 450 mil pesos a la fecha (enero de 2020), uno orientado hacia una combinación de eficiencia, refinamiento y comodidad, el otro con un toque deportivo como premisa.

Kia Forte GT y Honda Civic Touring

Estilos

Como reflejo del coche ingenioso que siempre ha sido, el vigente Civic muestra un interior que parece una mezcla de sedán y monovolumen, con muchísimo espacio para las piernas en ambas filas o una disposición fácil de casi todos los mandos, salvo para regresar a ceros los valores del computador de viaje. Que el diseño priorice disimular tanto la figura de sedán afecta el lugar para las cabezas atrás y, eso sí, la cajuela con apenas 416 litros está lejos de las mejores, pero no tan lejos de los 433 de su contrincante surcoreano. 

También destaca del japonés una calidad por encima del promedio de su nicho en cuanto a materiales, ajustes y algún detalle interesante, como la amplia consola central multiusos con tapas deslizables, que se contradice con abaratamientos muy típicos de los coches hechos en Estados Unidos, véanse las cabeceras fijas. Por lo que se paga nos quedamos esperando un apoyo lumbar siquiera para el conductor, que tampoco dispone de ajuste eléctrico de su asiento. 

El Kia, mucho más convencional en su figura, de entrada parece inferior por el brillo de sus plásticos, que desconcierta a algunos por esa sensación barata que transmite, pero al empezar a tocarlo y moverlo todo, queda claro que estamos ante un producto de calidad equivalente que ha sabido ponerse al nivel de empresas que antes solía imitar. Es más, el Forte sale avante con pormenores como unas cabeceras posteriores que sí se mueven o salidas de aire al final de la consola para quienes se sienten atrás. 

Algún esfuerzo de los coreanos con la meta de parecer más lujosos hay, porque simulan costuras sobre el acabado del tablero, la piel de los asientos se percibe menos industrial y hay más contrastes de colores en la decoración, con acentos rojos sobre el negro que predomina. Un plus es que al sentarse en el Forte sí hay un apoyo lumbar para la espalda que complementa el mullido más firme de los cojines, si hay ajuste eléctrico de la silla de quien conduce, la banca se regula en inclinación además del respaldo y el manejo de la pantalla táctil se nos hace más intuitivo. 

Como característica pero no necesariamente como ventaja, que el Forte sea un GT vendido como una variante más deportiva hace que el soporte lateral al sentarse sea mayor, lo que podrá gustar o no porque el Civic en general es más amable con aquellos de cuerpos voluminosos gracias a sus espacios más abiertos. 

Cada uno con lo suyo

Al verlos por dentro ya se anticipaba de cierta forma cómo se manejaría cada uno de estos sedanes. El Civic está más orientado al refinamiento por funcionamiento de chasis y por el bajo índice de ruidos y vibraciones en general, con un calibrado al rodar más suave aunque sin perder el toque de agilidad y firmeza que le da gran control. Su dirección, aunque más asistida, es más precisa al carecer de un juego extraño en el centrado, sobre todo a altas velocidades, que sí sentimos en su rival. Además, los frenos fueron menos inmediatos al tacto pero más potentes en nuestras detenciones de 100 a 0 km/h, con una distancia de 41 metros. 

Una joya del Honda es un motor 1.5 equilibrado entre sus excelentes consumos pero con un turbo que lo hace ágil a medio régimen y no se ahoga demasiado al subirlo de vueltas, pero la caja CVT le resta suavidad con algún ocasional jaloneo en ciudad o una respuesta tardía al arrancar o al recuperarse, defecto típico de estas transmisiones que se soluciona parcialmente bajando la palanca a la posición S, que funciona tan bien que no hace tan útil la modalidad manual con las levas tras el volante. 

Claro, el 1.6 del Forte con 201 hp/195 lb-pie en vez de 174 hp/162 lb-pie en el Civic es por obvias razones más contundente y además la nota del escape algo más ronca le imprime cierta emoción, más aún con la efectividad de una caja de doble embrague que no es referente en velocidad entre cambios comparada a algunas equivalentes y que puede ser un poco ruidosa, pero al menos es lo suficientemente utilizable en ciudad, sin tantas torpezas en el tráfico denso. 

La rapidez del Kia es tentadora por apenas 3,000 pesos más, con un 0 a 100 km/h, de acuerdo a lo medido por nuestro Vbox a 2,240 metros sobre el nivel del mar, de 8.5 segundos, ventaja holgada contra los 9.3 del Civic. 

En lo demás, el chasís del Forte es más firme por suspensión, por cómo rueda más plantado, por ser menos sensible a los vientos laterales, por apoyos más inmediatos al cambiar de trayectoria aunque al límite absoluto no sea el más ágil y por su dirección más dura de mover. El freno es más sensible y muy preciso, pero sus distancias fueron tirando a largas, con un registro en idénticas condiciones al Honda de 43 metros de 100 a 0 km/h.

Valen la pena

Por 3,000 pesos más, el Forte GT da más aceleración y más equipamiento, a costa de cierta pérdida en la comodidad de su andar que se compensa en reacciones más directas para quien busque un tacto más deportivo sin que el coche lo sea realmente. El Civic sacrifica equipamiento y responde con una propuesta dinámica muy bien equilibrada y un interior no tan vistoso pero bien pensado. Casi empatan pero la victoria queda en manos del Kia, lo que no habría ocurrido de no ser por los puntos restados al nipón por culpa de su CVT, su más pequeña cajuela o ciertas falencias de su equipamiento de confort, como los básicos asientos delanteros. 

Tabla de puntajes Honda Civic Touring vs Kia Forte GT