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Kia Seltos GT Line 2020 vs Mazda CX-30 i Grand Touring 2020 – Comparativo – Los SUVs del momento

Nuestra Mazda CX-30 de mediano plazo se enfrenta al Kia más importante que llegará este año al país, la Seltos. Las dos formas de ver un crossover en un nuevo nicho.

La Mazda CX-30, como bien sabrán los que nos siguen desde antes, ya había sido comparada con la SEAT Ateca y la Mitsubishi Eclipse Cross en un reciente Test Técnico que llevamos a cabo a finales de 2019. Aunque no ganó, se impuso por relación costo/beneficio y es justo en ese apartado donde los Kia tienden a salir muy bien parados, así que una vez se nos envió una de las unidades de pruebas de la Seltos de producción, enfrentarlas era obligatorio.

Con un papel idéntico en sus respectivas gamas, estos vehículos ocupan un hueco que surgió entre los crossovers subcompactos y los compactos, así que la Seltos va entre Soul y Sportage y CX-30, en medio de CX-3 y CX-5. Pero hasta ahí llegan las similitudes, porque Mazda y Kia han seguido filosofías muy, pero muy distintas. 

Espacio o sensaciones

La carrocería condiciona en parte el interior en las dos, pues mientras Mazda no se quiso alejar tanto de un automóvil convencional, Kia se enfoca en ser explícita con su silueta de SUV, así que esos ocho centímetros que pierde la Seltos a lo largo con respecto a la CX-30, se convierten en exactamente ocho centímetros más de altura. 

Que sea así favorece a la Kia en espacio y visibilidad, con una cabina más luminosa, en la que es mucho más fácil ver hacia afuera porque además los retrovisores de la surcoreana hecha en India proveen un campo de visión más amplio, en especial porque el espejo izquierdo no tiene el aumento normal de una especificación para Norteamérica que sí hay en la japonesa armada en México. 

El asiento de atrás es otro favorecido así la Seltos tenga una distancia entre ejes menor: las piernas van más holgadas y la sensación de encierro es menor. Si se contempla viajar más seguido con gente atrás, la Kia lleva las de ganar en ese sentido por más que las dos ofrezcan salidas de aire al final de la consola central y el cada vez más común apoya-brazos. 

 

¿Como compensa la CX-30? Con unos acabados que son la escala opuesta a su rival de Kia, porque en la Mazda hablamos de un referente en calidad de materiales y en la Seltos, por el contrario, diríamos que la marca abarató demasiado los remates y quedó atrás de sus equivalentes con un desfile de plásticos rígidos, unas vestiduras de sensación económica y detalles propios de algo de la mitad del costo, como los parasoles sin iluminar y en los que ni espejo hay en uno de ellos. 

De la Mazda sobra comentar acerca de su gran trabajo entre superficies en piel, mullidos, texturas y un planteamiento ergonómico más limpio pero a su vez muy intuitivo, si bien más enfocado hacia el conductor y su pasajero. La Mazda es más para una pareja joven, la Seltos para una familia pequeña. 

Es una pelea es muy reñida en cuanto a equipamiento porque cada una tiene lo suyo: la Seltos muestra una cámara de estacionamiento con guías móviles, asientos ventilados mas no calentados, cargador inalámbrico, una pantalla táctil enorme ausente en la nipona o más modos de manejo para distintos terrenos… así sea de tracción delantera. 

La CX-30 contraataca en seguridad con el seguimiento en curva de sus luces LED, detector de objetos en el punto ciego y de tráfico cruzado y una bolsa de aire más, pero la Mazda además suma memorias para el asiento del piloto, audio firmado por Bose, un climatizador de dos zonas en vez de una y Head-Up Display. 

Ingeniería aplicada

En el manejo de cada una de estas crossovers hay sorpresas porque debajo de ese vestido muy decorado de la Kia, con muchos acentos cromados y hasta con las mordazas pintadas en rojo, hay un conjunto mecánico en el que la escuela alemana se sus ingenieros se hizo patente.

Si nos hubieran vendado los ojos, subido a la Seltos y nos hubieran puesto a manejar a ciegas para adivinar de qué marca se trataba, más de uno habría creído que iba a bordo de un Volkswagen. Kia en estas versiones más equipadas de su nuevo crossover ha optado por un motor 1.4 turbo de 140 caballos y 178 lb-pie que se acopla a una caja de doble embrague de siete velocidades. 

Kia Seltos GT Line vs Mazda CX-30 iGT

Kia Seltos GT Line vs Mazda CX-30 iGT

Y si eso no suena muy europeo de por sí, son las sensaciones las que nos hacen sentir en algo de otras latitudes, no en un Hyundai-Kia. Ese toque alemán está presente en cómo se demora en engranar la transmisión al arrancar, en la asistencia y rapidez de la dirección y hasta en la manera de reaccionar de los pedales, en los que no hay mucha inmediatez sino un leve retraso para evitar una excesiva transferencia de masas, mismo principio que aplica para una suspensión dura al comienzo de su recorrido pero que al ceder ya mueve con más amplitud el conjunto. La Seltos rueda aplomada, segura y es muy rápida en carretera, a cambio de ser más nerviosa en ciudad, tal como podría pasar en una SEAT Ateca o una Volkswagen Tiguan de primera generación. 

Una ventaja es que la Kia es más de 200 kilogramos más liviana que la Mazda, lo que contribuye a un consumo más reducido y, sobre todo, a unas frenadas mucho mejores, pues a través de un pedal que no era tan exacto en su modulación, apenas le tomó 37.7 metros parar de 100 a 0 km/h por más que sus llantas no fueran especialmente buenas en cuanto a agarre. El 0 a 100 fue de unos respetables 11.3 segundos. 

Mazda trabaja mucho en la precisión de sus autos y la CX-30 se impone en ese aspecto con reacciones más graduales de todo lo que se opera, desde una dirección más lineal, un andar más suave y silencioso, un motor menos abrupto en su respuesta pero a su vez más rápido al compensar la falta de turbo con una cilindrada más de un litro por encima y una caja automática de seis cambios más inteligente y también más refinada, pues se opta por un convertidor de torque que, de paso, es de esperarse simplifique el mantenimiento a largo plazo. El propulsor es un 2.5 de 189 caballos y 186 lb-pie. 

¿En que se queda la Mazda? En los mencionados frenos, porque así su pedal tenga mejor tacto, se alarga de 100 a 0 km/h hasta unos normales 40.7 metros, que mejoran nuestro resultado en el Test Técnico de hace unas semanas. De 0 a 100 se mantiene en 10.9 segundos. Otro punto en contra es un consumo mayor, con un promedio general de 9.5 kilómetros por litro, contra 11.8 en la Kia hablando de un uso mayoritario en ciudad. 

Tabla puntajes Kia Seltos GT Line vs Mazda CX-30 iGT

Según lo que se busque

La Kia es una apuesta tecnológica global que por lo que pudimos conocer, se enfoca mucho a ese comprador que la usa para todo, ese que se encuentra en México y la utilizará como único coche. La Mazda es un producto de enfoque más particular y cercano a sus valores como un fabricante que piensa en ese usuario más aficionado y detallista, pero también más individual.

¿Cuál de las dos está mejor? Pueden echarle un ojo a nuestra tabla de puntos y también valorar sus prioridades como consumidores, porque ninguna nos parece una mala compra. 

 

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