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Honda CR-V 2020 – Test – ¿Necesitaba un cambio profundo?

Honda CR-V 2020

La Honda CR-V 2020 recibe una actualización de media vida con una nueva apariencia y más equipamiento, pero lo más valioso permanece.

Aunque parezca que fue ayer, la iteración actual de la Honda CR-V se presentó como modelo 2017 y, con tres años a sus espaldas y rivales mejorados, recibe una actualización sutil para mantenerla vigente y seguir siendo la SUV mejor vendida en México. Por eso, la Honda CR-V 2020 recibe ligeras pero significativos cambios, pensando en seguir a la cabeza de uno de los segmentos más importantes.

Honda CR-V

Test técnico, Honda CR-V 2018

No hay cambios a la mecánica o al chasis, y realmente no era necesario porque como explicaremos a continuación, su comportamiento dinámico sigue siendo uno de los mejores del segmento. De hecho, ya realizamos el test técnico de la CR-V en 2018, cuando la comparamos con la Tiguan R-Line y los resultados positivos que arrojó en las pruebas del alce y de slalom se mantienen vigentes para este nuevo modelo, con reacciones predecibles y progresivas al límite, que inspiran seguridad a quien la maneja.

Los cambios exteriores son sutiles y van de la mano con mantenerla fresca estéticamente y acercarla a la nueva corriente de diseño de la marca japonesa. En el frente, por ejemplo, recibe una fascia más moderna que integra unos faros antiniebla de nueva manufactura y se remplazan los acentos de cromo en la parrilla por unos de color negro, tal como los vimos en el Civic 2019, de la mano de grupos ópticos oscurecidos.

Los paneles del costado permanecen intactos y solamente los ojos bien entrenados serán capaces de distinguirla por los nuevos espejos retrovisores con una luz direccional más estilizada y por el diseño de los rines, mientras que en la parte de atrás, aparecen unas calaveras de color cereza y una fascia diferente, similar al cambio que tuvieron las SUVs pequeñas de la gama en meses pasados, comenzando por la HR-V y terminando con la BR-V unos meses después.

Por dentro también tenemos cambios mínimos, pero que serán bien valorados por los compradores en este segmento y especialmente en el nicho más alto, puesto que la versión Touring que probamos es la tope de gama y tiene un precio de 589,900 pesos.

Honda CR-V 2020

Hay nuevos acentos de madera en la consola central, del mismo material que el que ya se tenía en el tablero y ahora tenemos un cargador inalámbrico para dispositivos móviles.

Como novedad, la CR-V 2020 también adquiere todo el kit de asistencias a la conducción Honda Sensing, que no estaba disponible en la 2019 y que contempla alerta de tráfico cruzado, de abandono de carrio y de colisión frontal con frenado autónomo de emergencia y hasta un control crucero adaptativo.

Por lo demás, no había que hacer demasiados cambios. La CR-V ya era una de las SUVs compactas mejor terminadas de su categoría con una calidad de materiales a la altura y ensambles sólidos, de esos que le conocemos muy bien a Honda y que nos hacen saber que no aparecerán ruidos o vibraciones con el paso del tiempo.

Honda CR-V 2020

La versatilidad y el confort se mantienen como sus cartas maestras, pues la posición de manejo es fácil de encontrarse y el mullido de los asientos los hace ideales para viajes largos. En donde sí notamos ya la edad real de la Honda CR-V 2020 es en los gráficos de la interfaz del sistema de información y entretenimiento, que se ve superada por las de camionetas como la Toyota Rav4 o Volkswagen Tiguan, aunque eso se soluciona gracias a la compatibilidad con Android Auto y Apple CarPlay.

También hay una serie de espacios de almacenamiento integrados a la cabina y en las plazas traseras es sencillo que viajen hasta tres adultos gracias a la altura del techo respecto al asiento, el mullido del respaldo central y especialmente, que los componentes de transmisión y escape no se entrometen en el piso, y este es totalmente plano para que el pasajero trasero central no tenga que ocupar el espacio de piernas de los ocupantes laterales.

Honda CR-V 2020: Al mando

La sensación de manejo en la Honda CR-V 2020 no cambia, pues como decíamos, todos los componentes clave de motor, transmisión y chasis quedan intactos. Realmente, esta fue una de las grandes virtudes de la generación actual la primera vez que la conocimos y aunque ha habido una renovación en muchos de sus rivales, este es el punto en el que ninguno la ha superado.

La gran novedad con esta renovación es que se despide de la gama el motor atmosférico de 2.4 litros junto con la versión EX que lo montaba, y ahora todas echan mano del bloque de 1.5 litros turbocargado que también llevan el Civic y el Accord Sport, acoplado a una caja automática CVT.

El turbo despierta muy pronto y gracias a las relaciones variables de la CVT el turbolag es poco perceptible. Con un medio régimen contundente y una caja que se adapta rápidamente a la demanda de potencia, la Honda CR-V 2020 se convierte en una de las SUVs más rápidas del segmento y que al manejarla en ciudad deja la sensación de ser incluso más veloz. Hablando de la caja CVT, es una de las mejores que hemos probado, pues los cambios están bien simulados y no tiene ese jaloneo característico de las transmisiones variables que suele reducir el refinamiento de todo el conjunto motor.

Honda CR-V 2020

En la aceleración a 100 km/h medida a una altitud aproximada de 2,300 msnm usando equipos VBox especializados, tuvimos un dato de 9.7 segundos, muy favorables frente a la mayoría de su segmento en donde la mayoría no bajan de los 11 segundos y solamente la Mazda CX-5 Signature Turbo es considerablemente más rápida, con un dato de 7.9 segundos cortesía de los 228 hp y las 310 lb-pie de par.

La recuperación de 80 a 120 km/h la consigue en 7 segundos, que nos habla de la autoridad del conjunto a medios y altos regímenes para adelantamientos en autopistas secundarias a contrasentido.

Este motor entrega consumos urbanos de 8.9 km/l que se hacen 13.4 en autopista, aunque sí debemos de mencionar que sí son muy variables en función de los hábitos de conducción. Es decir, los consumos se resentirán más en la Honda CR-V 2020 ante una conducción agresiva que en otros motores similares, como el 1.4 TSI de la Tiguan o el 2.5 SkyActiv-G de la Mazda CX-5.

Honda CR-V 2020

El chasis de la Honda CR-V 2020 nos parece sencillamente soberbio. Hay un nivel de sofisticación digno de autos premium, con una marcha muy estable y dócil aun a velocidades altas, aunada a una insonorización que nos parece estupenda y movimientos de la carrocería que quedan bajo control en caminos irregulares y que no inquietan a los ocupantes.

Si acaso, podemos acusar la falta de una dirección más inmediata y pesada al centro precisamente porque sabemos que el chasis es tan bueno que podría con ella, pero en una camioneta compacta de tintes familiares entendemos que una puesta a punto más directa y un chasis tan responsivo podría hacerla nerviosa, y esa no es la prioridad en un auto de este segmento. Superado ese ligero punto muerto al centro se tiene una respuesta progresiva del volante y muy precisa.

En las pruebas de frenado tuvimos unos adecuados 41.8 metros de 100 a 0 km/h, pero lo mejor es la sensación de firmeza pedal y como este mantiene la misma consistencia tras varios ejercicios.

Poniendo todas las partes en la ecuación, podemos entender a la perfección las razones por las que la Honda CR-V 2020 es la más popular de México. Se trata de un paquete redondo que tiene muchas de las cosas que son más importantes para los compradores habituales de este tipo de autos, con soluciones soberbias a las cuestiones de espacio, calidad de conducción y acabados.

Una de las cosas que podrían jugarle en contra es que la desaparición de la versión EX de 2.4 litros trae consigo un incremento en el precio de acceso, ya que ahora la versión Turbo de entrada cuesta 489,900 pesos, frente a los 441,900 pesos de la EX 2019.

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