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Lamborghini pudo tener un coche basado en el famoso chasis K de Chrysler

Dodge 600

Lamborghini estuvo a punto de tener un auto basado en la misma plataforma de autos como el Dart ochentero o incluso la Town & Country, a los que se les acredita haber salvado a Chrysler.

El chasis K fue una idea de Lee Iacocca en la década de los ochentas para salvar a Chrysler, que se encontraba en crisis y no tenía producto nuevo que pudiera competir con la ofensiva de las marcas japonesas y europeas en Estados Unidos.

Dodge Aries K
Dodge Aries K

La historia la cuenta Bob Lutz, que trabajó en Chrysler en los ochenta cuando compraron Lamborghini.

Con un motor delantero transversal, tracción frontal y suspensiones independientes al frente y semirrígidas detrás, el chasis K inició solamente en autos compactos sencillos, pero terminó usándose en más de 50 modelos de las marcas Chrysler, Dodge y Plymouth. Se produjo desde 1981 hasta 1989 y representó un cambio radical para la marca, que unos años antes hacía plataformas con eje rígido atrás y propulsión posterior.

Lee Iacocca pensaba que la complejidad de producir tantos autos distintos era lo que estaba haciendo que Chrysler perdiera dinero y por eso el código K ayudó al resurgimiento de la empresa, con operaciones esbeltas y márgenes más altos, compartiendo componentes entre varios modelos para reducir costos de producción y de desarrollo. Es una idea común en estos días con arquitecturas globales y modulares como la MQB del Grupo Volkswagen o la TNGA de Toyota, pero en esos momentos fue toda una revolución.

Lamborghini Miura
Lamborghini Miura, herencia histórica de la marca

La plataforma K tuvo éxito y salvó a Chrysler, pero tras haber adquirido a Lamborghini en 1987 y sin demasiada consciencia de la herencia que tenía detrás, Iacocca pensó en fabricar un modelo para la mítica marca deportiva basado en esta plataforma para incrementar las ganancias.

Bob Lutz escribe para Road & Track que cuando la compraron por 25 millones de dólares, Iacocca ordenó que se hiciera un Lamborghini atípico y que no fuera muy costosa de desarrollar, aunque eso significaba que jamás iba a estar a la altura de los modelos pasados de la marca italiana. Naturalmente, Lutz y el resto de los entusiastas en Chrysler se encontraron aterrados y decidieron sabotear el proyecto.

Chrysler Imperial
Chrysler Imperial 1990: el coche en el que se iba a basar el nuevo Lamborghini

Obediencia maliciosa

Lutz sugirió al Vicepresidente de Diseño de Chrysler, Tom Gale, que diseñara un Lamborghini basado en este chasis, tan vulgar como fuera posible para que Iacocca notara que era una mala idea.

Gale empezó a trabajar en un monstruo basado en el Chrysler Imperial. El mismo Lutz escribe que perdió altura con respecto al suelo, fue pintado de un color rojo brillante y para rematar le pusieron llantas y rines de Lamborghini. En el interior recibió un lavado de cara rápido, con cuero de color claro y el logotipo de Lamborghini bordado en las cabeceras. Lutz acepta que el auto resultante fue un “sacrilegio” pero también menciona que fue “el mejor K-Car que había visto.”

Dodge Viper
Dodge Viper 1992

Afortunadamente, el proyecto nunca se materializó y los ingenieros de Chrysler tomaron lo aprendido de Lamborghini en su corta aventura como dueños de la marca italiana para desarrollar uno de los autos estadounidenses más representativos, con el Dodge Viper original en 1992. El propio Gale fue líder de aquel proyecto, pasando de participar en un auto que a nadie le atraía para convertirse en el padre del Viper.

El reto más grande del equipo que trabajó en el Viper fue tomar el motor V10 de 8.0 litros de camión y convertirlo en una fuente de poder ligera para el nuevo super deportivo. Esto se logró más rápidamente gracias a la experiencia que tenían de Lamborghini.

Lee iacocca
Lee Iacocca, Presidente de Chrysler en los noventa

De todos modos, al final el tiempo de Chrysler como propietario de Lamborghini fue poco. La vendieron 7 años despúés de haberla comprado, en 1994. Eventualmente, el Grupo Volkswagen tomó el control y todos sabemos como termina la historia, con la etapa más exitosa y estable en la historia de la marca italiana y productos sobresalientes, como el Murciélago, Gallardo, Aventador, Huracán, la propia Urus e incluso modelos de producción limitada que van de la mano con el carácter agresivo, como el Sesto Elemento, Veneno, Reventón, Centenario y, más recientemente, el Sián.

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