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Toyota Supra: un repaso de su historia

Esta es la biografía del Toyota Supra, uno de los deportivos japoneses más icónicos, que estrena generación y por primera vez llega a México

Desde el A40 hasta el A90. Nacido como una variante más del Toyota Celica que comenzó a ganar popularidad hasta convertirse en un modelo de culto para los amantes de los coches; hablamos del Toyota Supra.

Durante años, el Toyota Supra ha sido el equivalente del GT-R para Nissan, una expresión de deportividad que no se olvida de los valores de la marca y en cada nueva iteración busca demostrar de lo que son capaces.

Ambos modelos se han colocado como vehículos populares gracias a sus cualidades, pero ahora nos centraremos en la historia del Toyota Supra que por primera vez en la historia se venderá oficialmente en México.

¿Qué lo hizo tan famoso?

Fuera de que tuvo un papel protagónico en la primera entrega de la saga Rápido y Furioso, el Supra fue muy conocido por el motor 2JZ, un bloque de 6 cilindros en línea con 330 hp que permitía a los amantes de las modificaciones sacar cifras de potencia descomunales con algunos arreglos relativamente simples.

Se sabe que incluso algunos modificadores japoneses lograban extraer hasta 700 caballos de potencia de este propulsor sin necesidad de retocar el bloque.

¿De verdad es necesario una repaso generacional?

Seamos honestos, más allá del Supra A80, muy pocas personas conocen la historia de este deportivo que tuvo que ir evolucionando para convertirse en algo más que solo una variante deportiva del Toyota Celica.

Gen 1 (A40)

La segunda generación del Celica recibió una variante deportiva con una distancia entre ejes un poco más larga, que echaba mano de un bloque de 6 cilindros en línea con 110 hp, llamada Celica Supra.

Algunos detalles estéticos así como unos neumáticos traseros más anchos distinguían a esta variante de las versiones convencionales. Los compradores podían escoger entre una caja manual de 5 escalones o una transmisión automática de 4 relaciones.

La primera generación de Supra dejó de fabricarse en 1981, año en el que ya contaba con 116 hp y un motor de 2.8 litros y 6 cilindros en línea con opcionales como una suspensión más firme y difusores en ambos extremos.

Gen 2 (A60)

Para su segunda generación, en 1982, el Supra dio un giro radical hacia el apartado deportivo, que se hacía notar desde la estética con salpicaderas más anchas, un pequeño alerón trasero y faros abatibles.

Bajo el cofre, el motor de 6 cilindros en línea ahora contaba con 145 hp y se emparejaba con una caja manual de 5 velocidades. Como opcional podías pedir una transmisión automática de 4 engranes.

Para diferenciar al Supra del Celica, se adoptó por primera vez un esquema de suspensión independiente en el eje trasero y un chasis puesto a punto por Lotus.

Durante sus 5 años de vida, la segunda generación del Toyota Supra aumentó a 161 hp y podía acelerar de 0 a 100 km/h en poco más de 8 segundos.

Gen 3 (A70)

El primer Supra que llegó como un modelo independiente al Celica apareció en 1986.

La tercera generación presumía de un estilo aún más agresivo y comenzaba a dar pie a los trazos característicos del Supra, con una caída en el pilar C muy pronunciada y toldo removible para dar un aspecto similar al Porsche Targa.

Mecánicamente se dio paso a un propulsor de 3.0 litros y 6 cilindros en línea con 200 caballos de fuerza y se seguían optando por las mismas transmisiones que en las generaciones pasadas.

Fue poco tiempo después que el primer Supra turbocargado llegó con 230 hp y 246 lb-pie par, solo con caja manual de 5 velocidades, para dar paso a una historia casi perfecta entre la inducción forzada y este auto, que se convertiría en un ícono.

Gen 4 (A80)

El rey de los 90s. Toyota encontró en la cuarta generación del Supra un hito que se volvería una parte importante de la cultura automotriz de los años 90.

El cambio generacional que recibió tomó como base la plataforma del Lexus SC coupé, contaba con un lenguaje de diseño agresivo pero fluido, con partes redondeadas y un gran alerón en la parte trasera.

La reducción de peso fue sumamente importante para este modelo, pues se deshizo de casi 60 kg en comparación a la generación anterior gracias al uso de aluminio en el cofre, toldo y soportes de los parachoques.

Lo verdaderamente icónico de esta generación fue el motor 2JZ. Los 6 cilindros y dos turbocargadores generaban 320 hp y 315 lb-pie de par. La transmisión era manual de 6 velocidades o automática de 4 escalones con modo manual.

En materia de desempeño, lograba hacer el 0 a 100 km/h en 4.6 segundos, lo que lo colocaba por arriba del Porsche 928 GTS de la época, que costaba casi el doble que el Toyota Supra.

Por dentro se dio un salto importante, con un habitáculo enfocado al conductor, algo que vemos en modelos modernos como el Chevrolet Corvette.

Sin embargo, esta generación fue de bajo volumen y solo se vendieron poco más de 11,200 unidades antes de ser retirado del mercado en 1998.

Gen 5 (A90)

El renacer de una leyenda. Sí, es un desarrollo en conjunto entre BMW y Toyota, pero tiene su propia configuración para ser fiel a sus raíces y hacerle honor a su nombre.

O regresaba de la mano de BMW, o no regresaba jamás.

Ahora cuenta con un motor de 6 cilindros en línea turbocargado de 3.0 litros con 335 hp, así que con cada generación va ganando potencia.

Estéticamente mantiene elementos característicos del Supra y evoluciona algunos otros aspectos, pero a primera vista sabemos que se trata de un deportivo biplaza hecho para divertirte en los circuitos.

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