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Los Audi RS celebran sus 25 años, aquí nuestro Top 5

La relativamente breve pero sustanciosa historia de los Audi RS, letras que bautizan a las versiones más poderosas y deportivas de sus modelos, deriva del legado que dejara el gran Ferdinand Piëch al perfeccionar el sistema de tracción integral permanente para un automóvil a través del Ur Quattro, que tan lejos los llevó en los rallyes durante los años ochenta. Aquí nuestros 5 destacados.

Audi RS 6

5. Audi RS 6 (C6) / 2008

Con el RS 6 comenzaba la guerra de potencia entre los súper sedanes alemanes: al de por sí imponente V10 5.2 extraído de un Lamborghini Gallardo, se le quitaba capacidad y se le agregaban dos turbos. El resultado fue un cinco litros con 580 caballos y 479 libras-pie conectado a las cuatro ruedas por medio de una caja automática de seis velocidades. Para tener una referencia, solamente hasta hace muy poco sus rivales directos, los E 63 de Mercedes y el M5 de BMW se acercaron a los 600 caballos, pues para ese entonces, en el lejano 2008, no superaban los 525 hp que daba el E 63 AMG W211 (V8), mientras el M5 E60, también con diez cilindros, alcanzaba 507. El RS 6 era un arma de mantener altas velocidades en autopista, no de agilidad ni aceleración pues en ésto último no era muy espectacular y era superado o igualado por similares menos poderosos. También estaba muriendo la discreción alemana, pues las gigantescas entradas de aire ya bastaban para anticipar que aquel no era cualquier A6. Y no olvidemos que tanto este RS 6, como es obligado por su linaje europeo, también lo hubo con carrocería Avant, al igual que sus comentados contrincantes.

Audi RS 7 Sportback

4. Audi RS 7 Sportback / 2013

Sobre la bella carrocería del A7 original se creó un auténtico asesino de superautos que se salía un poco del formato Audi por su propuesta tipo notchback, si bien compartiendo la mecánica con el RS 6, que para hace un lustro ya se vendía con carrocería Avant y no como sedán. Entonces ya estaba desarrollado el V8 bi-turbo de cuatro litros que tantas maravillas está haciendo en Audi e incluso Porsche, pues sin recurrir a bloques gigantescos, en el RS 7 ya era posible extraer 560 caballos y 516 libras-pie en la primera versión, debido a que el RS 7 performance salido unos años después ya pasaba de 600 hp. Un auto de cinco metros de largo capaz de llegar a los 100 km/h en 3.9 segundos desde cero, podía superar bostezando los 250 km/h y que, en las manos correctas, afrontaba con la dignidad que le permitían sus dos toneladas circuitos de la mayor exigencia, todo con esa encantadora identidad dual de un refinado y silencioso viajero que, una vez se aceleraba a fondo, se convertía en un animal entre los alaridos y petardeos de su V8 y una aceleración desde cualquier velocidad francamente irreal, al punto que hizo a Audi reemplazar la transmisión S tronic del más plebeyo S7 por una convencional de convertidor de ocho marchas que no iba a volar en mil pedazos cortesía del exceso de torque. 

Familia Audi RS 4

3. Audi RS 4 (B7) / 2005

Aunque los B5 2.7 bi-turbo ocupan el corazón de muchos, el RS 4 B7 podría decirse que es el último de su especie en cuanto a un ideal purista por su V8 aspirado de cigüeñal plano capaz de girar a más de 8,000 rpm, caja manual y, repetimos por si no quedó claro: caja manual. Todo lo que vino después no cumplió con esos dos apartados al mismo tiempo. Fue el último de una época y, como dicen por ahí, el resultado de sus tiempos, pues BMW también se apegaba a un V8 de alto giro de idéntica potencia (420 caballos) con su M3 E9* y Mercedes-Benz optaba por la fuerza bruta con los 457 hp de su V8 6.2 M156 en los C 63 AMG W204 (luego fueron más). Claro, el RS 4 era para ese entonces el único con tracción integral y tomó más de una década para que los colegas de Stuttgart y Múnich resolvieran utilizar lo mismo, pues las cuatro ruedas motrices ya son un hecho en muchos AMG y están tomando el control de los M. Los más polémicos Audi RS resultaron ser unos visionarios a medida que un eje tractor y la tecnología de las llantas se quedan pequeños ante la escalada de poder.

Audi RS 3

2. Audi RS 3 (8P) / 2011

A México llegó su sucesor, pero sobre la segunda generación del A3 apareció el RS 3 como la visión más cercana, en la modernidad, a lo que fue el Ur Quattro (el que sí se escribe en mayúsculas), lo que empieza con su motor 2.5 de cinco cilindros en línea de tan lindo sonido, seguido de particularidades técnicas tan propias de Audi, como las llantas delanteras más anchas que las traseras debido a que la plataforma evidentemente daba prioridad al eje frontal antes de que el diferencial Haldex hiciera lo propio y repartiera la abundante fuerza presente bajo el cofre, con 340 caballos, 331 lb-pie y un 0 a 100 km/h en 4.6 segundos, números muy respetables en 2011 y ahorita. Bien pudimos incluir el TT-RS, pero esa practicidad de un hatchback y esa figura más cercana al Quattro original es lo que asociamos a la racionalidad que todo Audi debe tener.

Audi RS2 Avant

1. Audi RS2 Avant / 1994

El primero de los RennSport de ingolstadt y con todos los ingredientes correctos: un 2.2 de cinco cilindros con turbo, manual, tracción integral, Station Wagon y piezas extraídas directamente de un Porsche 964, pues sin disimulo y con orgullo el RS 2 mostraba sus rines sacados del penúltimo 911 refrigerado por aire. Un coleccionable entre los más conocedores de los “sleepers” alemanes, un Audi 80 que evolucionó a niveles impensables en 1994, una vagoneta de 315 caballos ensamblada en la misma planta de Zuffenhausen que vio nacer el legendario Porsche 959, ¿Se necesita más abolengo para empezar una de las familias de coches más interesantes de la actualidad? No, pero Porsche también se encargó de intervenir la suspensión, frenos, el comentado motor y de asegurarse que nada ocurriera a los más de 260 km/h que era capaz de conseguir. Y el 0 a 100 sigue siendo de quitarse el sombrero dos décadas y media después, con 4.8 segundos.

Pasado y presente, un Ur Quattro con un RS 7 Sportback

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