Al momento

Lee Iacocca: sus mayores logros

Con una carrera de la que sobra una introducción (por si las dudas, pueden ver algo aquí), Iacocca tiene en su prontuario logros y fracasos como el Ford Pinto, que fue solo un lunar en una fila de aciertos. Aquí nombramos algunos. 

Ford Mustang 1964 1/2

Ford Mustang (1964)

Después de entrar a Ford, siendo un gran ingeniero, quedó claro que Lee Iacocca era también un mercadólogo talentoso y, justo por esa visión más aguda a la hora de leer el mercado, se dio cuenta que hacía falta un auto accesible que así como pudiera servir como un transporte para el diario de muchos, también fuera emocional al entregar un desempeño decente y, cómo no, verse muy bien. Esa premisa hizo que se presentara el Mustang en 1964, con mucho carisma pero un precio razonable pues usaba muchos componentes derivados del Falcon y el Fairlane. El Pony Car había nacido y el resto es historia pues, al sol de hoy, este Ford es un ícono de la cultura estadounidense en el mundo, tiene una cimentada competencia y ha vendido más de diez millones de unidades.

Chrysler K Cars

Salvar a Chrysler (1980)

A finales de los setenta, Chrysler estaba sometida por una calidad dispar y porque no podían estar a la altura de las propuestas más eficientes y confiables que por montones estaban llegado provenientes de Japón. El mismo Iacocca llegó a comentar en una junta que se estaba dando un fenómeno en que el estadounidense estaba viendo el asunto con un complejo de inferioridad en el que “todo lo japonés era perfecto y todo lo americano malo”. 

Un préstamo del gobierno que los salvara de la bancarrota bien invertido sirvió para desarrollar la gama de autos chicos K (Chrysler LeBaron, Plymouth Reliant, Dodge Aries… entre otros) de la mano con una tremenda y retadora campaña de comerciales televisivos en la que el mismo Iacocca le decía a los clientes que los compararan con su competencia. 

La inyección del Gobierno Federal de entonces ascendió a 1,500 millones de dólares (1,200 según otra fuente) que se pagaron para 1983, siete años antes del plazo prometido. Una de las garantías fue una reducción de costos de 2,000 MDD que involucraron al sindicato de trabajadores, trabajadores no sindicalizados, proveedores y el mismo salario de Iacocca, que fue de un simbólico dólar anual. 

Plymouth Voyager

Plymouth Voyager/Dodge Caravan (1984)

El regreso de Chrysler a números negros fue la antesala al siguiente éxito de Iacocca, una idea descartada por Ford cuando despidió al ejecutivo a finales de los setenta pero que se retomó en la compañía que le abrió las puertas pocos meses después y se convirtió en una revolución y una máquina de generar ganancias que hasta la misma Ford admitió implícitamente al crearle un rival a Chrysler. Hablamos de la minivan, que en la forma de las Dodge Caravan y Plymouth Voyager se reinventó la manera de desplazar a las familias americanas, tan acostumbradas a grandes Station Wagon o a todoterrenos con chasis de largueros tipo Chevrolet Suburban. Aquí se aprovechaba la base de un automóvil, con dimensiones más razonables también, para crear un espacio amplísimo y versátil que cientos de miles de familias valoraron, al punto de que la minivan, aunque golpeada, hoy día sigue viva no solamente por Chrysler, sino por sus ya eternas contrincantes asiáticas.

Jeep Cherokee Chief

Su interés y visión con Jeep (1987)

Iacocca no pudo evitar fijar un interés en American Motors, un fabricante local no tan grande pese a una alianza con Renault que le trató de dar un nuevo aire, pues la casa europea era parcialmente propietaria de AM. A finales de los ochenta Chrysler aseguró 1,500 millones de dólares para hacerse de American Motors y todo fijándose en un objetivo dentro de dicho conglomerado: Jeep.

Jeep hoy día es una de las marcas líderes de la actual FCA y uno de sus pilares principales. ¿Qué sería de Chrysler sin Jeep? La respuesta no es muy difícil de suponer.

Jeep Grand Cherokee 1993 MY

Jeep Grand Cherokee (1992)

Lee Iacocca también fue el responsable de impulsar el proyecto de la Jeep Grand Cherokee por más que a comienzos de los noventa el rediseño de las minivanes fuera prioridad. Aparecida en el Salón de Detroit de 1992 como una alternativa más civilizada de la Ford Explorer, que se construía sobre un chasís de escalera mientras la Grand Cherokee optaba por una carrocería monocasco. Jeep se supo poner en el mapa con un todoterreno que también tuvo trascendencia en Europa.

Dodge Viper 1992

Dodge Viper (1992)

Sí, es de amplio conocimiento que el Viper es más uno de los “hijos” de Bob Lutz, histórico colega y también talentoso ejecutivo que disfruta de su retiro con aventuras empresariales como VLF. Pero así como Lutz gestó la idea de hacer un Shelby Cobra moderno junto a Carroll Shelby, fue Iacocca quien lo aprobó a comienzos de los noventa (se retiró en 1992) para que así apareciera el deportivo americano más radical que ha existido y que hasta hace muy poco fue la punta de lanza de FCA, antes de volcarse a impulsar el Hellcat y sus derivados.

Ahora lee:

>> Lee Iacocca: sus 10 autos favoritos de la historia

>> Lee Iacocca: padre del Mustang y salvador de Chrysler (1924-2019)

>> El Mustang 10 millones rueda de la línea de ensamble