Al momento

Volvo S60 T5 2020: 7 apuntes

Volvo se alista para lanzar su nuevo sedán mediano y no son pocos los argumentos para que se posicione como una alternativa a su eterna competencia alemana. Otro exponente de la brutal evolución de la marca sueca.

1. Por precio empieza bien

En su versión “Ignite”, el S60 se anuncia desde 699,900 pesos. Para tener una referencia, un BMW 330i con el mismo nivel de potencia (de momento el único disponible) parte desde 100,000 pesos más arriba y un Mercedes-Benz Clase C similar por desempeño, es decir un C 300, se sube hasta los 915,000. La ventaja del Volvo no se traduce tampoco en menos equipamiento, pues ya incluye vestiduras en piel real, techo panorámico, instrumentos digitales, memorias en la primera fila de asientos, faros LED y toda la dotación de seguridad obligada.

Interior Volvo S60 2020

2. Interior espectacular

Como herencia directa de la XC90, la XC60 o el S90, el S60 toma la limpieza de una cabina ejemplar por su calidad, disposición de mandos y excelente forma de simplificar, pues así como delega muchas tareas a una pantalla táctil, también mantiene mandos y botones tradicionales para funciones de uso frecuente, además de mezclarse con otros pormenores ingeniosos como un encendido a través de una perilla giratoria en la consola central y, como en buen Volvo, una ergonomía en sus asientos impecable. El interior es uno de los principales argumentos de un S60 en relación a sus rivales más cercanos y eso pesa mucho, pues será el lugar en donde el potencial comprador pasará horas y horas.

Volvo S60 2020

3. Convencionalismos

Tal vez uno de los motivos por los cuales el S60 recorta en precio al Clase C y al Serie 3 es el hecho de que su configuración mecánica es más convencional y parte de una plataforma conjunta compartida con otros modelos de Volvo. Se trata de una arquitectura de motor transversal y tracción delantera, contrario a la más costosa y típica de sedanes de lujo que emplean los alemanes, con el propulsor instalado en posición longitudinal y la fuerza enviada al eje trasero en aquellas versiones que no opten por las cuatro ruedas motrices. Incluso es distinto a las variantes de acceso del Audi A4, que puede ser de tracción delantera pero conserva su motor longitudinal. Lo que sí se sale de lo normal es su suspensión, con un doble triángulo delantero (un Serie 3 se va por el típico McPherson) y un multibrazo posterior que reemplaza los resortes por una barra elástica en material compuesto de la que citan ventajas como menos peso y menor espacio utilizado.

Volvo S60 T8 Polestar

4. Versiones pendientes

El potencial tecnológico del S60 queda claro con las variantes que podrían llegar más adelante y que, por cierto, ya pudimos manejar en un primer contacto a finales del año pasado. Se trata de la T6 que, al mismo dos litros turbocargado, le agrega un supercargador que empareja la respuesta en el rango de vueltas y de paso aumenta la potencia hasta los 310 caballos. Este es de tracción integral y no delantera.

Queda entonces el T8, un híbrido de tipo enchufable que con un motor eléctrico puesto atrás, se convierte en un coche con cuatro ruedas motrices que prescinde de un eje de transmisión, pues ese lugar lo ocupa la batería de hasta 58 km de rango sin emisiones directas a cargo de alimentar al mencionado impulsor auxiliar y facilita un total de 390 a 405 caballos junto al 2.0 a gasolina. Ese número varía de acuerdo a si hay modificaciones del preparador Polestar o no.

Volvo S60 2020

5. Más que suficiente

Sea como sea, el S60 que a la fecha se anticipa para México es el T5 de 250 caballos y 258 libras-pie, asociado a una caja del proveedor Aisin con ocho velocidades. Este conjunto es más que suficiente para que el S60 se mueva de una forma holgada, porque además la transmisión está bien programada para no reaccionar con mucho retraso ante una solicitud repentina de aceleración y el turbo no carga tan tarde. Además su funcionamiento es silencioso y refinado, aunque no goza de la contundencia del nuevo BMW 330i, que también ya hemos podido manejar.

Volvo S60 2020

6. Enfoque distinto

Es un hecho que del pasado S60 al actual hubo una evolución en todos los aspectos y el chasis es uno de ellos, primero por una dirección con mejor tacto, mucho menos aislada, sin la sobreasistencia de antes y con un apoyo más certero de la trompa, que antes pecaba de demasiado pesada. Su andar tiende a rígido pero eso no hace que este Volvo pretenda entregar la experiencia a bordo de coches como un A4, un Clase C o un Serie 3, que creemos siguen siendo más ágiles. La clave en el S60 es ser más predecible y seguro (algo más cercano a lo que hallamos en el Audi), no necesariamente divertido porque, no nos mintamos, no todos buscan eso en un sedán de lujo.

7. El único sedán

Y hablando de sedanes de lujo, es triste que en México el S60 no esté acompañado por el genial S90, de mayor tamaño y que hace muy bien su tarea de cumplir como el buque insignia de la casa sueca como una gran alternativa a un Clase E o un Serie 5.  Desde hace unos meses, el S90 no está (al menos de momento) en el portafolio de Volvo en México. Unas ventas discretas podrían ser el motivo, porque lo de ahora es llenar la gama de esos SUVs que todos buscan.

Ahora lee:

>> Volvo no te permitirá conducir ebrio o drogado

>> Volvo actualiza la XC90

>> #TestTécnico Comparativo Audi Q7 vs Volvo XC90