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Chevrolet Cavalier 2019: 7 apuntes

Un auto que fue polémico en su lanzamiento pero que con el paso de los meses se supo ubicar muy bien en un nicho muy interesante del mercado mexicano. ¿Qué lo hace especial?

Chevrolet Cavalier

1. Sinergias

Nadie está descubriendo nada al apuntar que el Cavalier viene armado desde China, aunque de por sí se trata de un desarrollo específico de la filial de GM en el país oriental, una movida estratégica que en un comienzo fue para allá pero, siendo México un arduo consumidor de sedanes de este tamaño, también funcionó aquí. La base es la del anterior Chevrolet Cruze, pero el 1.5 bajo el cofre es de creación más local y la comparte con el más pequeño Sail, que en nuestras tierras retomó la denominación Aveo.

Motor Chevrolet Cavalier

2. Mejor de lo que parece

107 caballos y 104 libras-pie de un 1.5 suena a poco en un sedán que clasifica como un segmento C así sea más un B+ por su posicionamiento. Los más de 4.5 metros y 1.2 toneladas se desplazan con suficiente energía y, así le duela a más de un fanático por ahí, el desempeño incluso puede estar a la altura de uno de los grandes clichés que veremos queriendo adelantar a todos los demás en carretera, es decir, el desaparecido Jetta Clásico con el viejo 2.0 de ocho válvulas. Entre su peso reducido y una transmisión automática bien calculada (no hemos podido conocer a fondo el manual), la aceleración es más que suficiente para un uso familiar en vías abiertas o en los desplazamientos diarios en ciudad, todo con consumos de gasolina bastante razonables ayudados por el sistema de apagado temporal start/stop en detenciones como la de un semáforo.

3. Entre dos

En la práctica, el Cavalier terminó cubriendo el lugar que dejó el Sonic y lo ha hecho bien, porque por lo mismo se obtiene un producto más robusto, más eficiente en consumo y más amplio. Claro, el Sonic es un subcompacto y por medidas el Cavalier se acerca más al Cruze, porque de por sí el Cavalier original americano era un compacto también, así que estamos ante un coche del segmento C posicionado como uno del B, similar a lo que pasa con el SEAT Toledo o el Peugeot 301. Toma elementos de ambos nichos en una combinación que ha ido funcionando pues, tras un despegue lento, ya es cada vez más común ver al Cavalier como patrulla o taxi también.

Interior Chevrolet Cavalier

4. Sin pretensiones

Por dentro, el Cavalier no es un auto costoso, pero los ahorros inevitables en un automóvil que en la mayoría de sus versiones no sube de 300,000 pesos (aplicando los casi siempre vigentes precios promocionales) se aplicaron con inteligencia, porque puede que la piel de las vestiduras no se sienta muy natural, que no haya un solo plástico mullido o que el volante no ajuste en profundidad, pero la sensación general es agradable por los colores elegidos, por las texturas y por cómo se resolvió en especial el intuitivo tablero.

Chevrolet Cavalier durante el #TestTécnico de Autología

5. Sensación moderna

El anterior Chevrolet Cruze tenía muchos defectos, pero uno de ellos no era su plataforma. En los que portaban el triste 1.8 (o sea la mayoría) lo que sobraba era chasis y eso pasa también con el 1.5 del Cavalier, si bien acá se compensa con consumos buenos. Esta arquitectura, con la mano de Opel y no solamente de la extinta Daewoo, se resolvió para que el coche tuviera unas reacciones estables y aplomadas durante emergencias, un paso por curva cercano al de automóviles más caros y un comportamiento seguro en general, virtud que se repite en el Cavalier y lo deja al nivel de otros compactos más costosos o de subcompactos muy bien resueltos en el plano dinámico, como el SEAT Toledo.  

6. Lo que podría mejorar

La seguridad es un apartado en el que el Cavalier tiene un potencial enorme para evolucionar. No nos quejaríamos de los frenos de tambor en los LS y LT pues para su bajo peso eso no representa un riesgo para la seguridad, pero teniendo en cuenta cómo vienen ciertas alternativas coreanas, las dos primeras versiones deberían tener los mismos cuatro airbags del Premier y éste último optar por las seis bolsas, mientras el control de estabilidad al menos es norma en los LT y Premier.

7. Dilema

Justo gracias al equipamiento de seguridad y en menor medida debido al desempeño de su 1.5, queda la incógnita de si optar por un Cavalier con buen nivel de equipamiento o por un sedán del segmento de arriba en su opción de acceso. Por los 336,500 pesos de un Cavalier Premier (precio de lista, $321,500 en promoción) ya es inevitable echarle un ojo a los vecinos surcoreanos, sea un Hyundai Elantra desde 297,000 o un Kia Forte LX a partir de 302,900, los dos con seis bolsas, ESP y un motor dos litros más holgado.

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