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Toyota GR Supra, el auto que tenían que construir. Primer contacto de manejo

La quinta generación del Supra llega de la mano de una inteligente estrategia de costos y desarrollo, que dicta nuevos estándares de cómo puede ser concebido un deportivo histórico que, como Toyota misma lo ha dicho: tenía que ser construido.

Una mañana de marzo del 2012, el equipo de desarrollo del Totoya GT86 estaba desayunando en la ciudad de Barcelona, durante el lanzamiento a prensa de este coupé compartido con Subaru, cuando Tetsuya Tada, ingeniero en Jefe de Toyota, recibió una llamada indicándole que tomara un vuelo a Munich, Alemania, para reunirse con el equipo de BMW y ver si podían llegar a un acuerdo para fabricar la próxima generación del Supra.

Y es que Toyota estuvo pensando durante más de una década cómo traer de vuelta al Supra. La meta principal: ofrecer un deportivo de categoría con un 6 cilindros de respeto. Revisando lo que existía en su momento en el mercado, el mejor postor era, sin lugar a dudas, BMW con el soberbio B58, el 3.0 litros del 6 en línea.

Toyota GR Supra 2020

Ambos equipos se reunieron, charlaron por largas horas y decidieron que era sensato para las dos marcas echar mano de la nueva plataforma que BMW utilizaría para la siguiente generación del Z4 por tamaño, peso y equilibrio.

Pero evidentemente ambos tenían que tomar una referencia a la cual vencer en el terreno, por ello pusieron en la mira al Porsche Boxster y al Cayman; “ustedes tienen su coupé, nosotros nuestro cabrio”, dijo el equipo de desarrollo alemán.

Así, después de más de un año y medio de pláticas, incluyendo un cambio de presidente de BMW, los ingenieros de Toyota y la marca alemana lograron ponerse de acuerdo en las búsquedas propias de cada compañía sobre lo que su deportivo debía de ser.

Tomando entonces como base la plataforma de BMW, motor y caja, Toyota y la firma alemana crearon cada uno su grupo de trabajo para desarrollar lo que cada quien buscaban ofrecer. Incluso hubo comunicaciones entre ambos como por ejemplo “prueben esto si quisieran que el auto tenga este comportamiento”, o “si intentan aquello podrían hacerlo más silencioso” (cosa que nos confiaron en Toyota que políticamente rechazaron, pues quería el Supra muy ruidoso).

Pero incluso antes de todo ello, el mismísimo Akido Toyota, el director de la marca japonesa, condujo un prototipo del que sería el próximo Supra ni más ni menos que el simulador de Gran Turismo. Así es, Toyota desarrolló junto con GT, un deportivo dos plazas para tener el ok del máximo directivo de la compañía.

Después del 2014 y de tener tanto BMW como Toyota lo que buscaban entregar cada uno de sus autos, no volvieron a hablarse para dejar que cada quien fuera por su propio camino, y con eso como premisa, nacieron las nuevas generaciones del Z4 y el esperadísimo Supra que, después de más de dos décadas de espera, llega con argumentos creánme, muy poderosos, para mantenerse en lo más alto de la historia de los deportivos accesibles.

Y vaya, si hay quienes todavía critican sus orígenes tomando como base un deportivo alemán como el Z4 de BMW, perdón, pero es como decirle a tu novia que ya no la quieres porque se parece demasiado a Scarlet Johanson.

La base

El nuevo Supra es menos largo que el GT86, tiene una distancia entre ejes más corta y es más ancho. Es el auto que combina la distancia entre ejes más corta y el ancho de vías más amplio que existe actualmente en el mundo y, como dato adicional, el chasis es el doble de rígido que el del GT86 e incluso, más que el del Lexus LF-A.

BMW Z4 2019

Las versiones que pudimos evaluar fueron la Premium y la
edición especial de salida, de tan solo 1,500 unidades.

Ésta última tiene como característica especial los rines en negro mate y los asientos en piel color rojo, además de otros distintivos como un número de serie específico de esas 1,500 unidades.

Pero empecemos poco a poco. Además de un exterior soberbio en ejecución, de proporciones para muchos perfectas y que eso sí, no pasa despercibido, por dentro es innegable la referencia al Z4 de BMW.

Si bien la mayoría de los materiales y diseño no se comparten, la consola central es prácticamente la misma: pantalla flotante de 8.8 pulgadas, módulo del aire acondicionado, palanca de cambios y el sistema de infotenimiento Command son los mismos.

De hecho, el tipo de letra, impresión y materiales en estos apartados son iguales. La versión Premium que pudimos conducir tenía también un cluster digital que puede variar su configuración a algo más sport que le suma un poco en tecnología y que no vemos en BMW.

Toyota dice que cambió algunos gráficos para todo el sistema de infotenimiento, aunque sí notamos algunas reminiscencias a los de BMW, como por ejemplo en el Head-up Display que tenemos en la versión Premium que pudimos conducir, o el sistema de sensores de reversa.

Mención importante: no hay espacio más que para un par de botellas de agua y una cajuela que, aunque no nos han dado el dato oficial, debe rondar los 230 a 250 litros. Suficiente para algunas maletas y de hecho tenemos acceso desde la cabina.

Los asientos del nuevo Toyota GR Supra 2020 son bastante cómodos y tiene reglajes de hasta 14 vías, incluyendo 4 solo para las lumbares

Los asientos tienen un agarre muy bueno. Son cómodos, con 14 vías de acomodo con cuatro de ellas solos destinadas para el soporte lumbar. De hecho, son asientos suficientemente buenos para manejar varias horas y ayuda mucho que el espacio para cabeza, hombros, cadera y pierna es mucho mejor de lo que esperaba.

Mido 1.90 y entré realmente fácil. La posición de manejo se encuentra rápidamente y la visibilidad, lógicamente es comprometida; se tiene que tener más cuidado del normal al incorporarnos en autopistas o en boca calles. Solo ya con el casco puesto para el autódromo, sí vamos más limitados en altura.

¿Qué tal en pista?

Como buen coupé con la configuración ideal de conducción de tracción trasera, podemos decir que Toyota tiene un deportivo que llenará de sonrisas a sus dueños. Siendo totalmente exigentes, no me encantó la suavidad de la dirección; hubiera preferido una sensación de mayor dureza, peso; se siente ligera y entrega una falsa sensación como si estuviera flotando el eje delantero, aunque en realidad no es así.

El equilibrio del nuevo Toyota GR Supra es soberbio en circuitos o caminos llenos de curvas

Sin embargo, después de conducirlo por varias vueltas en el
circuito, entendimos su foco: es rápida, efectiva y, como comprobamos en
caminos de montaña y ciudad, confortable.

Pero lo que más sorprende del Supra es lo neutro que resulta su manejo.

Tuvimos oportunidad de conducirlo en el circuito de Summit Point Motorsports, en West Virginia, Estados Unidos. Un circuito corto, ratonero como decimos en México, lleno de curvas cerradas de ápexs tardíos que nos permitieron conocer las bondades del nuevo deportivo de Toyota.

El perfecto reparto de pesos 50/50 saca sus beneficios curva tras curva; se puede tener una danza llena de emociones y enormes sonrisas, acompañadas de un soberbio petardeó del motor, que enamora como adolescentes en un spring break.

Para conseguir ese soberbio equilibrio, Toyota ha colocado el 80% del peso del motor delantero detrás del eje; vaya, no es un auto con un propulsor central delantero, pero esta ubicación del motor es la clave de todo.

Incluso la marca se preocupó tanto por ello que la batería la colocaron en la cajuela para no afectar la distribución de masas.

Pero bueno, si la dirección nos dio la sensación inicial de ligera, algo sobre asistida, lo que sí ganamos es rapidez de movimientos y, debemos ser sinceros, después de varias vueltas al circuito, nos acostumbramos a ello, entendimos bien el manejo del auto y cómo se puede conducir con transferencias de peso y jugando con el acelerador.

Toyota ofrece únicamente dos modos de manejo para el Supra: Normal y Sport. Éste último modifica respuesta de motor, caja, dirección, amortiguadores variables, control de estabilidad, comportamiento del diferencial y un sonido soberbio del escape.

De hecho, la marca reconoció que este petardeó en las
desaceleraciones y cambios de relación no es lo mejor para el consumo de
combustible, pero qué demonios, “queríamos que sonara fuerte y mucho”, explicó Tetsuya
Tada, ingeniero en Jefe de Toyota y el que se considera padre del Supra.

Un plus interesante es que echa mano de un diferencial controlado electrónicamente que puede mandar hasta el 100% de la potencia a una sola rueda, según se requiera, lo que permite que incluso con el control de estabilidad en modo Sport, jugáramos algo con la trasera y nos emocionáramos vuelta tras vuelta.

Lo mejor es que también el setting Sport del control de estabilidad nos permite jugar un poco de más con la trasera sin perderla por completo. Nos deja divertirnos sin asustarnos, sin sentir que podríamos tener un accidente y nos deja conocer el auto, sus reacciones y límites de agarre que, por cierto, es bastante alto gracias a unas impecables Michelin Pilot Sport que tienen un compuesto especial desarrollado por la marca para el Supra.

La caja cumple. Es rápida, algo lenta en las reducciones, pero hacia arriba es contundente y nos deja girar muy arriba en el motor; vaya, tiene el enorme compromiso de ofrecer un buen equilibrio entre performance y manejo cotidiano, cosa que realmente cumple bien.

Ahora bien, mención especial también para el motor. El 3.0L 6 en línea entrega 335HP con 365 lb/pie de torque desde las 1,600 rpm y se nota. La aceleración es constante, lineal. No existe turbo lag y tenemos un rango amplísimo de uso; vaya, hasta la línea roja, que se acerca peligrosamente a las 7,000 rpm, sentimos empuje.

Incluso no importa en que relación estemos, siempre hay torque disponible para salir bien librado de la curva. Lo mejor es que, insisto, viene acompañado de un soberbio sonido del motor y escape que multiplican las emociones al volante.

Incluso en la presentación más de alguno les preguntamos que porqué solo ofrecían los 335hp si hay una variante de 380 caballos para el Z4. La respuesta fue contundente: manéjalo y si a medio paso de curva crees que necesitas más potencia para tener una conducción puramente deportiva, nos lo dices y cambiamos todo el setting del auto para agregarles más caballos.

Y no podíamos
pasar por alto la efectividad de los frenos. Si bien el circuito de
Summit Point es más bien ratonero, con muchas curvas muy cerradas, ideal para
entender el reparto de pesos y manejo, teníamos una recta más bien larga con
algunas variaciones de altura que nos permitía llegar a una zona de frenada muy
fuerte para tomar una de esas curvas de ápex tardío que llevaban al Supra a
apoyarse por completo y colocarlo (o descolocarlo) con el acelerador.

No notamos desvanecimiento alguno y un equilibrio ejemplar en cada frenada por más intensas que éstas fueran.

Lo mejor de todo, es que Toyota echa mano de las mejores herramientas que BMW puso sobre la mesa pero supieron darle un toque único que seguramente pondrá en aprietos a un Cayman o un M2 Competition por lo que el nombre mismo significa.

Y llega a México

En agosto se estima que lleguen las primeras unidades. La
marca no tiene números de precios ni unidades a la venta, dependerá de la
demanda, pero estamos seguros que más de alguno ya tiene en mente esta joyita.

En EUA arranca en los 49,900 dólares, pero la versión
Premium supera los 53 mil. Sabemos que se ofrecerá todo el equipamiento que hay
en el país del norte, como sistema de monitoreo de punto ciego, alerta de
cambio de carril con movimiento de corrección del volante y control de
velocidad de crucero adpatativo, además de luces full led, incluyendo las
diurnas.

Estimamos que podría estar rodando los 900 al millón de
pesos, 250 mil menos que las versiones de entrada del Cayman, de Porsche.

Lo que no deben de tener la menor duda es que Toyota ha
concebido un deportivo sensato, muy atractivo, emocionante y que permitirá a
sus dueños sonreír cada vez que estén detrás del volante.

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