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Análisis: 7 apuntes del Toyota Yaris 2019

Un auto en el corazón del mercado mexicano que muestra otro enfoque de Toyota, una marca que suele ser cuidadosa con la competitividad de sus productos.

Toyota Yaris Sedán 2019

1. Sin ESP

No luce como una configuración muy sensata que ni la versión S, la más equipada, tenga control de estabilidad, que ya desde hace casi una década es un elemento de serie en subcompactos como el saliente Ford Fiesta y poco a poco se ha ido volviendo norma en similares coreanos de este tipo como el Hyundai Accent o el Kia Rio. El argumento más obvio sería aquel que apunta a que el Yaris es el sedán de entrada y el Yaris R, gemelo del Mazda2, es para el que queda reservado el ESP, pero con tres de cuatro versiones arriba de 250,000 pesos (dos de tres el HB) es difícil no exigir tan importante elemento de seguridad activa en un coche que en muchos casos será de uso familiar. Claro, siendo ecuánimes, rivales directos muy vendidos como el Versa o el Vento tienen el mismo defecto.

Interior Toyota Yaris 2019

2. Buen espacio

Una de las principales virtudes de un subcompacto económico, por obligación, tiene que ser su habitabilidad. Tanto con carrocería sedán como en el hatchback, el Toyota Yaris no decepciona con una cabina espaciosa en ambas filas que da pie hasta para que viajen cinco con todo y el equipaje de un viaje corto. Esa siempre ha sido una virtud de este auto desde su aparición y en ese sentido no deja atrás sus valores.

3. Simple

Los Toyota Yaris provenientes de Tailandia, sin ser de mala calidad en absoluto, tampoco podrían considerarse como elaborados. Toyota trata de compensar su sencillez con detalles decorativos en colores contrastantes ya sea en piezas como los espejos, colores vivos en la carrocería o hasta unas vestiduras en tela con costuras en rojo, pero eso no oculta un uso de plásticos incluso más funcionales que en un Vento (por poner un ejemplo) o el toparnos con detalles extraños, como una imitación de costura de piel amoldada sobre el plástico que poco logra en subir la impresión general de lo básico que resulta el Yaris. Lo que creemos que es un hecho es que el ajuste a largo plazo será bueno, con pocos o ningún ruido a bordo con el paso de los años.

Toyota Yaris Sedán 2019

4. Desempeño normal

Solo hemos podido tener acceso a los Yaris con transmisión CVT y es un hecho que este tipo de cajas pueden ser una ventaja en motores con tan poco torque por mantenerlos más tiempo en el rango de revoluciones más efectivo. Esto es más evidente si lo comparamos con la automática de cuatro velocidades de los predecesores, pero como en este nivel de precios hay que priorizar y no se puede tener todo, quedamos con un coche que recupera y acelera con menos pereza, si bien menos refinado porque en pendientes prolongadas ya sea en ciudad o carretera tendremos que acostumbrarnos a un motor que desde el primer esfuerzo se mantendrá a altas revoluciones con el consecuente ruido constante en la cabina. El modo manual no lo consideramos muy útil aunque no está mal para retener en bajadas de mucha inclinación.

Toyota Yaris Hatchback 2019

5. Poca seguridad pasiva

Ocurre lo mismo que con el control de estabilidad: también pasa en un Versa o en un Vento que solo haya dos bolsas de aire en todas las versiones, pero mientras el Nissan y el Volkswagen aparecieron hace unos siete y cinco años, respectivamente, el actual Yaris vino después y hasta ha sido actualizado con cierta profundidad en lo visual, pero su equipamiento parece haberse basado en sus más veteranos competidores y no haber propuesto una dotación más completa que, viendo otros rivales, parece obligatoria.

Toyota Yaris Hatchback 2019

6. No tan moderno

No solo en sus acabados se nota lo simple del Toyota Yaris, también en detalles ergonómicos propios de un producto de hace una década como el hecho de que el volante no se ajuste en profundidad y obligue a una postura de mando no muy adecuada. Lo otro es que lo más completo que se podrá hallar en cuanto a iluminación son unas antinieblas. ¿Diurnas? No. ¿Proyectores? Si acaso. Por su perfil tal vez sería demasiado pedir unos LEDs.

7. Que aprenda de sus hermanos

El Yaris es un auto que poco brilla en su nicho, no es malo ni bueno, solo está ahí para cumplir y para el que quiera irse a la fija con la calidad Toyota sin darle prioridad a otros apartados en los que sus rivales quieren destacar con mucho esfuerzo. Lo raro es que esto no le ocurre a Toyota en otros segmentos: el nuevo Corolla llegó con una buena propuesta de diseño, espacio, eficiencia y seguridad, el Camry es una excelente elección racional entre sus rivales, la RAV4 dio pasos enormes en su evolución y así podemos seguir con otros ejemplos. Toyota sabe hacer autos muy competitivos y con el Yaris creemos que esa oportunidad aún no se está tomando.

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