Al momento

Ginebra 2019: Mazda CX-30, análisis de motores y precios para México

Mazda escogió el Salón de Ginebra como el marco para presentar un nuevo modelo dentro de la familia de SUVs y crossovers, una camioneta compacta que se venderá en todos los mercados mundiales incluyendo a México.

Mazda lanza una nueva camioneta bajo la denominación CX-30, un SUV compacto que toma como base la plataforma global sobre la que se desarrolló el nuevo Mazda3 para colocarse justo entre la CX-3 y la CX-5.

Queremos que quede claro, no reemplaza ni a la CX-3 ni a la CX-5, sino que se incorpora a la oferta para compra de auto en México de verdad en medio por tamaño. La más pequeña mide 4.2m por prácticamente 4.4 de la CX-30 y 4.5 de la CX-5, aunque es tan alta como la CX-3, su distancia al piso es mayor, por lo que, primero, el acceso es más sencillo y vamos sentados más como en camioneta, consiguiendo el manejo más confortable que busca entregar Mazda en estas nuevas generaciones de autos.

Es tal la importancia de tal producto, que Mazda ha decidido lanzarlo en el Salón de Ginebra, donde empezó el movimientos de los SUVs o Crossovers para, además, atacar el mercado que más le interesa la japonesa.

Para nuestro mercado es de suma importancia por varios factores: primero, Marumoto San, CEO de Mazda, nos confirmó en entrevista que se producirá para mercados como Europa, Asia y Norteamérica en las plantas que la marca considera claves para la operación; México es una de ellas así es que muy pronto tendremos el anuncio oficial de la marca del inicio de producción en la planta de Salamanca, Guanajuato.

Segundo, porque complementará el portafolio de Mazda. Si bien la CX-3 compite en el segmento de Ecosport, Vitara, Kicks, Trax y demás rivales, era una de las más contenidas en espacio junto con la CH-R. Ahora con esta CX-30 el espacio atrás y el de cajuela crecen considerablemente. La distancia entre ejes es de 2.6m, 10 cm más que en CX-3, lo que garantiza un mayor espacio para cabeza, hombros y piernas, además de mayor cajuela, con 430 litros.

Y tercero, porque le permitiría a Mazda cumplir su meta del 2019: mantener el share que obtuvo en el 2018, 4.1% de participación de mercado, entiendo que este producto participa en uno de los segmentos de mayor crecimiento de nuestro país.

Equipamiento

Llegará a México a finales del año proveniente de Japón y, aunque no tenemos definido para nuestro país motores y precios, podemos hacer algunas especulaciones que bien pueden ser atinadas.

Al igual que con el Mazda3, podemos imaginar que a México llegaría completa. Primero con el equipo de seguridad como 6 bolsas de aire, frenos con ABS y controles de tracción y estabilidad, así como el G-Vectoring Control Plus que ofrece movimientos más suaves y controlados.

Incluye el nuevo Mazda Human Interface con una nueva pantalla de 8 pulgadas y sistema de infoentretenimiento más rápido, completo y con nuevos gráficos; head up display, nuevo volante, Apple Car Play y Android Auto, así como el equipo de sonido Bose con el inteligente reacomodo de bocinas para dar una experiencia totalmente nueva y muy efectiva.

La calidad de materiales no tiene queja, con piel y muy buenos plásticos en la consola, justo como en el Mazda3. Completan luces y calaveras de LED, cámara de reversa y sensores.

Motores

Ahora bien, hablemos de la mecánica. A Europa, este SUV llegará con el motor SkyActiv-X, propulsor desarrollado principalmente para este tipo de mercados que tiene regulaciones de emisiones muy severas y, obviamente, combustibles limpios.

La calidad de nuestro combustible, no el nivel de octanaje, sino la fuerza del mismo, obligaría a Mazda a tener que hacerle adecuaciones que significaría un aumento en el costo del ya de por sí costoso propulsor.

Por lo tanto y por su ubicación entre los dos crossovers de la marca, podemos imaginar que echaría mano de los dos motores, el 2.0 y el 2.5 litros. Eso le haría ubicarse, también, por precio, entre ambos. Calculamos entre 370 mil y 450 mil pesos.

Podríamos imaginar, también, que con la llegada de CX-30, el motor 2.0 de la CX-5 podría quedar fuera y abrir más el gap que hay entre ésta y la CX-3, con la que teóricamente compartiría un propulsor.

Así entonces, solo por tamaño, equipamiento y un motor más contenido, la CX-3 se colocaría como el SUV personal de la casa japonesa, mientras que por tamaño podríamos tener una CX-30 con el motor 2.0 y en la versión tope, un 2.5 litros que compartiría con el CX-5 pero con menor precio debido a un tamaño más contenido. Lo que sí es un hecho es que esta CX-30 no pasará desapercibida, la nueva plataforma y el empleo de materiales más rígidos y ligeros en su estructura, pueden darle uno de los mejores manejos del segmento, como hemos podido experimentar brevemente en el nuevo Mazda3.

Estrategia a futuro

Entendiendo que se trata de la primera SUV de la nueva generación para Mazda, y el segundo vehículo después del Mazda3, entendemos que marcará una pauta. Esto quiere decir que tanto la CX-5 como la CX-3 seguirán el camino de la CX-30.

No hay nada confirmado, pero esperamos que la siguiente generación de la CX-5 crezca, agregando posiblemente una tercera fila de asientos al estilo de Nissan X-Trail, Volkswagen Tiguan y Peugeot 5008 para ubicarse como una de las compactas más espaciosas.

Por otro lado, como el crossover personal de la casa de Hiroshima, la próxima CX-3 deberá de evidenciar este carácter con un diseño todavía más atrevido. El tiempo dirá, y por ahora, solamente podemos decir que la nueva CX-30 promete, y mucho.

Ahora lee

>> Primer contacto de manejo: Mazda3 2019, el esfuerzo extra por la perfección

>> A prueba: Mazda CX-5 Signature 2019, una base excepcional que ahora tiene la potencia que merecía

>> #TestTécnico Comparativo: Mazda CX-3 vs Toyota C-HR