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Comparativo: Hyundai Accent HB GLS TA vs Suzuki Swift Boosterjet TA, dos formas de mirar un subcompacto

Por más o menos 300,000 pesos, es posible acceder a un hatchback subcompacto que en su versión equipada ya ofrece transmisión automática y el mínimo moderno requerido en cuanto a equipamiento de seguridad. Ambos están relativamente frescos en el mercado y los dos cumplen de sobra con lo que cualquiera podría pedir en su rutina de ir a diario al trabajo.

Juntamos al Accent y al Swift porque así en la teoría compitan, lo hacen muy a su manera y en poco se parecen en su planteamiento. ¿Cuál es mejor? Veámoslo.

Que uno sea un superventas en Japón y el otro esté pensado para países como Canadá o México se ve a simple vista y en las medidas: el Swift no pasa de 3.9 metros y su distancia entre ejes no va más allá de los 2.5, el Accent en cambio roza en ésta última medición los 2.6 metros y su longitud pasa de largo los cuatro… casi que parece de otro segmento, pero en realidad no es raro que Suzuki suela hacer coches más pequeños que el promedio en los nichos en los que participa.

Lo que se separen en su tamaño no necesariamente se traduce en peor espacio y además pasa algo muy interesante: el Swift no es tan estrecho como parece ni el Accent es tan amplio como lo aparenta. La diferencia más radical está en la cajuela con un Swift que se queda en 242 litros ante los más o menos 300 del Hyundai (encontrar el dato en estándar VDA del Accent fue imposible a la fecha). Y no olvidemos el peso: los separan más de 180 kilos… claro, a favor del Swift.

Sus modales y desempeño se determinan tanto por la masa como por sus esquemas mecánicos, con un tradicionalísimo 1.6 aspirado de cuatro cilindros en el surcoreano armado en Nuevo León, con 121 caballos y un máximo de 111 libras-pie que se entregan a casi 5,000 rpm. El nipón tiene un cilindro menos y se conforma con un litro, pero un turbo lo deja en 110 hp suficientes para una relación peso/potencia más favorable y, más importante, da 118 libras-pie para el caso de la variante automática, que no parecen mucho más de no ser porque son constantes entre 1,500 y 4,000 revoluciones. Los dos ejemplares pedidos para este comparativo mueven sus ruedas delanteras vía cajas automáticas con modo manual y seis marchas.

Suzuki Swift Boosterjet y Hyundai Accent HB

El primer contraste

Al Swift lo define la funcionalidad y al Accent el refinamiento. La cabina del Hyundai se percibe más de calidad por el menor brillo y mayor grosor de los plásticos, por el tacto más sólido al mover cada perilla, palanca o botón y hasta por el cierre más hermético y sustancioso de sus más pesadas puertas. También ofrece unas vestiduras mejor resueltas al tacto con un buen símil piel en lugar de una sencilla tela y los dos plafones de techo lo hacen lucir más elaborado, aspectos se unen a su mejor sistema de información y entretenimiento si hablamos de facilidad de uso o a la presencia de una cámara de reversa.

¿Cómo contrarresta el Swift? Con algo tan simple como una quinta cabecera o una postura en la que el conductor se integra al coche y éste no solo va encima de él. Nos referimos al mejor soporte lateral de los cojines, a un volante más grueso y más al alcance, a que las piernas quedan mejor ubicadas en relación a los pedales y a una disposición de mandos e instrumentos más cercana y a mano. Algún pormenor de su ergonomía peor resuelta le resta brillo, como que en largos viajes los asientos ceden más fácil o que la computadora de viaje no se puede consultar desde el volante.

El segundo contraste

Ahora empecemos con el Suzuki: a los más de 2,000 metros sobre el nivel del mar donde tienen lugar nuestras pruebas por parte de la redacción en la Ciudad de México, las cifras de aceleración arrojaron una aplastante ventaja del ligero Boosterjet contra el surcoreano. Los 100 km/h desde 0 se dieron en unos respetables 11.3 segundos en el Suzuki, perfectamente al nivel de cualquier compacto con un impulsor aspirado el doble de grande. El Accent se quedó con 16.

Y a petición de un sabio comentario en Youtube, también hicimos registros de adelantamiento simulando, por ejemplo, un rebase a un camión ya sea en autopista o en una vía de doble sentido. De 80 a 120 km/h el Swift se demoró 8.4 segundos y su contraparte de Hyundai se estiró hasta los 11.7.

Pero dejemos los números fríos que ya dicen mucho. En la práctica, en el manejo que ustedes sentirán en el día a día, estamos ante un Accent que por unas largas relaciones, buenas para terrenos planos, requerirá de mucho acelerador para superar pendientes o para incorporarse en vías rápidas, lo que de paso afecta el consumo. En cambio, el Boosterjet es mucho más inmediato, elástico y contundente a medio régimen, favorecido encima de todo por una caja más proactiva a las solicitudes del acelerador si bien con alguna patadita ocasional. En el Swift tiene mucho sentido que se agreguen paletas tras el volante por más que no sean estrictamente necesarias. El nipón es tan bueno que su motor rara vez necesita girar arriba de 5,500 rpm para cumplir bien… el Accent muchas veces tendrá que irse hasta las 6,200.

Pero no es que la victoria sea tan aplastante. El Hyundai a punta de un más pulido equipo de frenos y una huella de pisado mayor entre sus vías, su distancia entre ejes y sus anchas llantas, compensa con mejores detenciones no solo en distancias con 38 metros de 100 a 0 en la mejor de las repeticiones efectuadas, también porque es más estable en dichas paradas de pánico sin movimientos de la trasera y con un pedal más firme. El Swift consiguió 41.3 m en la misma prueba y hacía falta hacer más correcciones de la trayectoria, fenómeno que se repite al rodar en autopista pues el conjunto más liviano, aunque más ágil por poderse acomodar más en medio de una curva y no tender absolutamente hacia el subviraje, es más sensible a los vientos laterales. Por suerte, la dirección del Suzuki es más comunicativa y da la información correcta de ser necesaria una maniobra que implique más concentración. Otro factor importante a recalcar es que el mayor refinamiento del Accent también se da por su superior insonorización y porque es menos nervioso en su forma de rodar, así que mientras el Swift es idóneo para los caminos cerrados y complicados, el otro saca ventaja en autopista y en viajes extensos.

¿Quién gana a nuestros ojos? Tendremos que irnos con el Swift, pues aunque el Accent muestra claras ventajas en su fabricación interior, frenado o refinamiento de marcha y silencio a bordo, creemos que el Suzuki sigue sin ser malo en los apartados en los que pierde y se reivindica con un conjunto mecánico que además de hacerlo mucho más rápido junto a su mínimo peso, encima de todo lo hace más económico en consumo. Y si para colmo es más accesible a la fecha y como bonus nos da unas excelentes luces que hacen toda la diferencia en la conducción nocturna contra las simples halógenas del Accent, pues la decisión queda tomada.

Y antes de que pregunten, el promedio de rendimiento fue de 12.6 km/l en el Hyundai contra 14.4 en el Swift.

Ficha técnica:

Precios a la fecha:

Accent HB GLS TA: $307,500

Swift Boosterjet TA: $289,990

Por Manuel Fernández Fotos: Fred Shabot