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A Prueba: Kia Forte GT Hatchback 2019, añadiendo un toque de diversión a la familia

Su discreción esconde uno de los Kia más divertidos que hay: hemos puesto a prueba al Forte Hatchback en su versión GT, que tiene muchas ganas de animar la gama de la familia coreana.

Kia es una marca que poco a poco ha sabido ir haciendo camino en suelos aztecas; llegaron en su momento con una oferta limitada de productos y hoy en día encontramos en catálogo desde pequeños subcompactos citadinos como el Rio, hasta su propia interpretación de los Gran Turismo gracias al Stinger.

Dentro de esta oferta encontramos un modelo que recién se renovó a nivel mundial, el Forte, el cual ya hemos tenido en varias de nuestras pruebas y Test Técnicos, pero en este caso estamos hablando de la llegada de la carrocería hatchback y además de todo, su versión GT.

Antes, el único modelo con una versión GT de Kia en México era el Stinger, pero este compacto quiere llegar a demostrar en el segmento que no se tiene que ser ostentoso o gritar a los cuatro vientos cuando se trata de una versión con cierto enfoque deportivo.

Y todo comienza desde el exterior…

¿Qué es lo primero que vemos de un vehículo al pasar por la calle? Su estética. Si bien después podemos profundizar en temas de prestaciones y equipamiento, lo primero que llama la atención es la discreción exterior. Es un elemento que puede jugar como carta fuerte, pues para ojos no entrenados podrían pasar por alto el pequeño alerón en la parte superior, la doble salida de escape, quiebres del parachoque trasero y detalles en rojo.

La unidad que tuvimos a prueba es de color negro, tonalidad que ayuda a resaltar algunos de estos atributos gracias a los juegos de sombras que se hacen al rodar, pero si se tratara de un color rojo o azul, fácilmente podríamos no darnos cuenta de que se trata de la versión deportiva del Forte.

Otro de los temas a considerar está en la parte baja, pues a diferencia de competidores como lo serían el Golf GTI o Peugeot 308 GT, Kia ha decidido mantener la misma medida y diseño de rines de la versión tope de gama del Forte convencional. Esta decisión se agradece en ciudades con vialidades tan lastimadas como lo es la Ciudad de México, pues no andamos por la calle con el temor latente de lastimar nuestros neumáticos como sucede con ambos rivales antes mencionados.

Y hablando de competidores, lo más cercano que había era el SEAT León FR de tres puertas en su variante 1.8, desaparecido hace poco. De ahí a que optemos por los más costosos Peugeot y VW entre los hatchbacks del segmento C con un planteamiento por el estilo.

El cuerpo de iluminación trasero llama nuestra atención, sobre todo en el área de las calaveras; hemos hallado trazos totalmente “alemanizados”, con quiebres nada complicados y un dibujo que inspira una sensación de rudeza al mirarlo por detrás.

La iluminación, como direccionales y reversa, se encuentran montadas en la parte baja de la defensa y las figuras geométricas que aprovechan se complementan con los trazos del difusor y la salida de escape ovalada de gran tamaño.

Pero el interior también cuenta…

Al entrar al habitáculo notamos que se trata prácticamente de lo mismo que conocimos con la llegada del Forte 2019, con un área de pasajeros espaciosa y buen área al techo para personas de más de 1.80 metros de estatura. Quizá la parte trasera se ve un poco sacrificada en la altura.

Los únicos diferenciadores del Forte GT los encontramos en un emblema frente al pasajero (que por cierto alumbra en la noche), grabado de ambas letras en los asientos en tonalidad rojo, mismo color de las costuras del volante (que también tiene las letras GT) y palanca de velocidades.

Otro de los elementos interesantes es la iluminación ambiental en puertas y consola central, que puede ser escogida entre siete colores diferentes e incluso se adapta a los modos de manejo. En Eco se pondrá verde, Confort será gris, Smart azul y para el Sport no podíamos esperar otro tono más que el rojo.

El sistema de infoentretenimiento cuenta con una pantalla de ocho pulgadas con conectividad a Android Auto y Apple CarPlay, controlada desde los mandos en ambos brazos del volante. Aquí mismo está el asistente de control crucero y control de la computadora de viaje.

Al la izquierda del volante está el botón que desactiva el control electrónico de tracción por si nos apetece divertirnos un rato en situaciones de manejo controlado y seguras.

Y, ¿Mecánicamente?

Antes de entrar a fondo con el tren motor, vale la pena hablar sobre el mencionado control de tracción. Es necesario comentar que entrará mucho en acción si alguien no está acostumbrado a conducir un coche  con mucho torque, pues si al encontrarse circulando a bajas velocidades, en primera o segunda velocidad, decidimos dejar ir el pie al fondo del acelerador, la potencia a las ruedas llega de manera abrupta y es necesario que el TCS se ocupe de asegurar que los neumáticos no deslicen.

Bajo el cofre hay como protagonista un motor de 1.6 litros de cuatro cilindros turbocargado con 201 caballos de fuerza y 195 libras pie de par. A decir verdad, se desempeña con soltura tanto en ciudad como en carretera a la hora de lidiar con los 1,430 kg que pesa en la versión automática o los 1,410 kg para el manual.

La otra novedad es la implementación de una suspensión trasera independiente en lugar del eje de torsión, porque evidentemente no tiene mucho sentido agregar potencia si no se afina el comportamiento dinámico del resto del auto. También, la suspensión se rebajó cinco milímetros y es un poco más dura en comparación a las versiones convencionales, esto con la intención de hacer del Forte GT un vehículo con mejor estabilidad en situaciones de manejo deportivo.

Entre otros cambios están los discos de freno 25 mm más grandes adelante y que la configuración de la caja DCT se encuentra programada para apurar el cambio a la segunda marcha gracias a que el par del motor lo permite.

Sensaciones

Pudimos probar al nuevo Forte GT 2019 por trayectos de autopista, carreteras secundarias e incluso citadinos.

Durante los casi 500 km que lo tuvimos y tras ser entregado con apenas 47, pudimos notar que en vías rápidas, aunque conserva ese andar un poco nervioso de sus hermanos de gama, da plena confianza y rueda aplomado y sin ser afectado en exceso por las corrientes laterales.

Podemos rebasar sin aspaviento y tomar curvas de manera precisa, gracias a que el volante responde de manera adecuada; es solo a bajas velocidades cuando sentimos que perdemos comunicación con el eje delantero, esto gracias a que la dirección electroasistida hace al volante más fácil de girar para no cansarnos. De una u otra forma, no hay una delicadeza extrema que impida el buen control.

Cuando seleccionamos el modo de manejo Sport, es donde Kia ha querido dejar en claro que el Forte GT puede hacer más de lo que presume por fuera. Los cambios se realizan de manera más agresiva y el volante se vuelve un poco más firme, y sí, hay un poco de turbo lag al momento de acelerar, pero una vez que tenemos total disponibilidad del par es mejor tener las dos manos listas para controlar pequeños tirones de torque steer. También resuena un poco más el motor en el habitáculo, aunque en general no es un ronroneo muy especial pues el escape a veces transmitía alguna vibración indeseada.

La sensación del pedal del freno es progresiva y sin zonas muertas y, ya abordando su chasis, no sentimos al coche sensible a altas velocidades, pues nos comunica solidez y buena estabilidad, esto gracias al cambio del esquema de suspensión trasera que le hizo ganar en equilibrio, pero tampoco se puede esperar la retroalimentación o las finas reacciones de sus mencionados rivales europeos… pero claro, este Forte también es mucho menos costoso.

En el trayecto citadino encontramos que no es nada difícil circular convivir con el GT pese a su sutil carácter deportivo, aún en el tráfico. Pasamos un aproximado de cuatro horas en total en los embotellamientos de la CDMX, tiempo perfecto para notar que cuando estamos a bajas revoluciones y manejando de manera tranquila la caja DCT puede que no sea la más progresiva al arrancar, pero eso sí, es más refinada que la DSG de siete velocidades del grupo Volkswagen usada en coches con similar potencia. Si por el contrario optamos por una conducción más libre y agresiva, en las primeras marchas el engrane de cada cambio ascendente no será tan inmediato como lo puede permitir un esquema de doble clutch, algo que creemos se da para aumentar la suavidad y prevenir un maltrato a los componentes internos.

Como dato adicional, los asientos proveen un soporte coherente a la intención en este Forte GT, pero no pecan de demasiado rígidos o de engorrosos al subirse o bajarse, pues los laterales tampoco son tan voluminosos. El apoyo lumbar para el conductor es lo esperable para su precio.

Centrándonos ahora en nuestras pruebas técnicas, la mejor aceleración de 0 a 100 km/h la conseguimos en 8.2 segundos, con buena respuesta del turbo a medio régimen una vez vencido el típico retraso al arrancar y poca pérdida de fuerza en altas. Un Launch Control de la transmisión habría ayudado a un mejor registro, pero eso en la vida real no es indispensable.

En las repeticiones efectuadas al simular frenadas de pánico de 100 a 0 km/h, los más de 200 km que el coche tenía al momento de las evaluaciones fueron más que suficientes para que las balatas se asentaran. Los números estuvieron consistentes y el mejor fue de 40.0 metros, con unos 41.5 en el peor de los casos, sin fatiga aparente y sin perder firmeza al pedal.

Entonces, es ahí donde creemos que Kia tiene en el mercado una de las ofertas más interesantes en su nicho, y si bien no será tan deportivo como lo puede ser un Golf GTI o un Peugeot 308 GT, creemos que su mayor atracción está en la relación precio-producto, algo así como lo es el Swift Sport entre los subcompactos.

Es uno de los modelos más divertidos de manejar en la familia coreana, que seguramente arrancará un par de sonrisas en el camino a pesar de no ser el más potente o veloz, pero que apuesta por el sentimiento de los puristas sensatos que no quieren ir por un roadster de dos plazas como el Mazda MX-5 por cuestiones de espacio y habitabilidad, pero no desean un vehículo que pierda el atributo del buen manejo.

Precios:
1.6 T GT MT $ 427,900.00
1.6 T GT DCT $ 447,900.00 (versión probada)

Ficha técnica:

Por: Luis Vilchis y Manuel Fernández

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