Al momento

Primer contacto: BMW M5 Competition 2018, cuando un buen vehículo se convierte en glorioso

Si el M5 es una máquina fabulosa, el M5 Competition es aún mejor.

Desde Ascari, España, le hemos puesto las manos encima al BMW M5 Competition quien viene a demostrarnos que, si bien no es necesariamente más veloz en línea recta, es mucho más preciso, predecible y divertido al entrar y salir de las curvas.

¿Cuándo había sido un mejor momento para ser comprador de los muscle cars alemanes tan sofisticados como el BMW M5, Mercedes-AMG E63 y el Audi RS7? Jamás. Hoy en día de algún modo las marcas están encontrando una manera de crear un nicho especializado para sus seguidores.

bmw-m5_comp_14

Tomemos el caso de la división M de BMW, que de algún modo se ha convertido en un culto para un grupo de personas; la firma alemana lo sabe y es por eso que el M5 F90 ahora se ve coronado con una versión Competition, que presume de un manejo glorioso y divertido para los puristas.

Si bien no está pensada como la versión más radical del M5, sino más bien como un intermedio, el Competition hace un gran trabajo gracias al bloque V8 de 4.0 litros con doble turbocargador que proporciona 616 caballos de fuerza y 553 libras-pie de par.

No es un gran incremento de potencia, pues solo añade 25 equinos y el par se mantiene igual, pero el manejo se vuelve más divertido cuando entramos al circuito y los tiempos de 0 a 100 y 200 km por hora ven una mejora por solo 0.1 y 0.3 segundos respectivamente.

bmw-m5_comp_03

Pero seamos realistas, las personas que comprarán un M5 Competition no lo comprarán por estos parámetros, y esta no es la razón por la cual la división M es especial; M es única por el trabajo que se realiza bajo el coche, especialmente en la parte delantera, para darle un sentimiento de emoción extra a un coche que quizá no necesitaba.

El M5 Competition tiene una altura al piso 7 mm más corta, el ángulo de los neumáticos delanteros se abre 1.3 grados para mejorar el agarre en curvas, los resortes de la suspensión son más rígidos y los amortiguadores han sido retocados para permitir un menor viaje en comparación a la versión normal de M5.

En la parte trasera el esquema de suspensión mejoró las barras antivuelco y el marco de la suspensión ahora está unido al chasis con una serie de rótulas de aluminio en lugar de las usadas en el M5 que son de goma.

 

Para poner a prueba todo este nuevo esquema que en papel prometía mejorar el manejo de manera considerable, BMW nos dejó ponerle las manos encima en el circuito de Ascari, en España, para después pasar la tarde en caminos de montaña y autopistas para comprobar que esta bestia alemana sabe moverse bien. No estaban equivocados.

Las buenas impresiones comienzan desde el momento en que lo vimos, estacionado bajo el sol presumiendo su parrilla con detalles ahumados y acentos en fibra de carbono brillante, además el juego de rines de 20 pulgadas de aluminio cubiertos en neumáticos Pirelli PZero ZR20 coronan el exterior del vehículo.

Así como el exterior, el interior no desentona y grita a los 4 vientos que has pagado 30,000 dólares más por los colores de la división M bordados en los cinturones de seguridad y tapetes, además, el clúster muestra una gráfica especial al momento de ser encendido que nos recuerda que se trata de la versión Competition del M5.

BMW M5 Competition

BMW M5 Competition

Quizá los cambios estéticos no sean muchos, pero creemos que está bien, pues los compradores de esta versión de M5 van a pasar menos tiempo mirando aquellos detalles y más tiempo con la vista puesta en las curvas de los circuitos.

Al principio podemos tener un uso urbano sin ningún problema a pesar del gran V8 bajo el cofre gracias a los modos de manejo que regulan el sonido del escape, pero cuando las cosas se ponen serias podemos tener toda la entrega de torque desde las 1,800 revoluciones. Es tanto el alcance del toque que no necesitamos bajar de marcha para hacer un adelantamiento, solamente dejar ir el pie en acelerador y sentiremos a los 616 caballos de potencia de manera prácticamente inmediata.

La calidad de manejo se ve un poco mermada por aquello de la suspensión más rígida, pero el impacto es mínimo, pues aun filtra las imperfecciones del camino de manera correcta y no vamos brincando de un lado a otro en nuestros trayectos.

La dirección electromecánica tiene, francamente, un sentimiento algo de videojuego en el modo de manejo Confort, pero cuando se pone en Sport o Sport+, la precisión y constancia fluyen de manera adecuada al conductor.

Escuchar al motor cortar hasta las 7,000 RPM en el modo manual y sentir esa conexión con cada uno de los extremos del vehículo es algo que solamente esta versión de M5 te hará sentir; ni siquiera el M2, vehículo para puristas de la marca por excelencia, te entrega semejante sentimiento. Parte importante es la tracción integral xDrive, que transforma en conjunto a la caja automática de 8 velocidades la potencia en aceleración sin problemas al salir de las curvas sin miedo a sufrir de sobreviraje.

bmw-m5_comp_01

A pesar de esta alegría en curvas que nos dejó el M5 Competition, habrá aún algunas personas que lo que deseen sea una aceleración lineal más radical. Estas personas quizá no merezcan la alegra de manejar el M5 Competition, pero recuerden que el segmento está lleno de bestias intimidantes.

El precio del BMW M5 Competition es de 229,000 dólares y a cambio tendremos a uno de los mejores muscle cars alemanes que se puede comprar hoy en día en el mercado de los entusiastas de la velocidad y amantes de los circuitos.

Palabras por Michael Taylor.

Ahora lee:

>> BMW M seguirá ofreciendo cajas manuales a pesar de no tener mucho sentido

>> A Prueba: BMW M240iA Convertible, potencia en un bello empaque

>> Pekín 2018: BMW M2 Competition es oficial con 405 hp