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A prueba: Chevrolet Beat Notchback 2018, buena relación valor precio y analizamos a sus rivales, Dodge Attitude y Hyundai Grand i10 Sedán

Pareciera que Chevrolet comenzó el 2017 con un claro objetivo en mente: mejorar su gama de autos subcompactos y acrecentar su participación de mercado en este segmento, importante por el gran volumen de ventas que representa en nuestro país. Comenzaron el año con el lanzamiento del Sonic, que mejoró muchos aspectos respecto al auto anterior, agregaron versiones automáticas a la gama del Spark y mejoraron el equipamiento de seguridad en versiones base, separaron al Spark del Spark Classic con la llegada de Beat y lanzaron Cavalier.

También sumaron esta nueva variante de su auto de acceso, ahora con una carrocería sedán de tres volúmenes, muy demandada en el mercado mexicano para pelear de lleno con productos como el Hyundai Grand i10 y Dodge Attitude. Esa variante es justamente el Beat Notchback, que toma la base del popular Beat y la lleva a un nivel más familiar que generalmente se valora mucho, porque se mejora el espacio interior y de cajuela, pero se mantienen las dimensiones compactas y los bajos consumos.

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Uno de los puntos más interesantes del Beat Notchback es el volumen en cajuela, que con 385 litros de capacidad supera por más del doble a los 170 de la versión hatchback. Los materiales en el interior de Beat Notchback son evidentemente utilitarios, todos de tacto duro y con ensambles que están sobre la media del segmento, a la par con Dodge Attitude y, si cabe, ligeramente por debajo de Grand i10 Sedán.

Probé la versión LTZ que se coloca como la tope de gama por un precio de 200,800 pesos y en este caso, el nivel de equipamiento sorprende por tratarse de un automóvil de entrada. Aquí es en donde el Beat no tiene rival, ya que incorpora incluso pantalla táctil con Android Auto y Apple CarPlay, nada común en este nivel de precios y que se agradece en un producto de enfoque claramente urbano.

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Esta versión también cuenta con anclajes para sillas de bebé, dos bolsas de aire frontales y frenos antibloqueo en las cuatro ruedas, no obstante, las versiones LS y LT hechan en falta el sistema ABS, que queda relegado únicamente a la versión tope que tuve a prueba. Este es uno de los puntos que podrían mejorarse, especialmente si consideramos que en cuestión de doce meses todos tendrán que agregarlo para cumplir con la nueva normativa.

El Beat Notchback comparte el motor con la versión de dos volúmenes y también con el anterior Spark Classic. Es un 4 cilindros de 1.2 litros de desplazamiento con 81 caballos de fuerza y 82 libras-pie de torsión, que se acopla solamente con una caja manual de 5 relaciones, sin tener la alternativa de caja automática que sí tienen Grand i10 y Attitude.

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Lo que diferencia a Beat, al menos de Attitude, es que no usa un propulsor de tres cilindros, por lo que la percepción de refinamiento es mayor, dado que las vibraciones del motor en ralentí están mucho mejor controladas. Podrá parecer cosa de nada, pero créanme, cuando usarás un auto por cientos de miles de kilómetros todos los días en tránsito denso, se agradece mucho.

Tras el volante, el manejo es agradable, al estilo de un auto urbano, con una dirección ligera al tacto que permite hacer maniobras complicadas muy rápidamente, y aunque no es todo lo precisa que quisiera en caminos con curvas, tengo muy claro que la orientación urbana justifica con creces este punt, porque entiendo que será mucho más importante para sus clientes prospecto la maniobrabilidad en ciudad que el comportamiento en autopista a altas velocidades. En autopistas urbanas o carreteras, a velocidades de entre 90 y 100km/h, no tiene ningún problema, aún con dos pasajeros y equipo de grabación en la cajuela.

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El Beat Notchback se muestra bien plantado y la marcha absorbe irregularidades con eficacia, sin ser tampoco demasiado blanda como para hacerlo sentir nervioso. En la prueba de frenado de 100 kilómetros por hora al reposo arrojó un dato de 44.26 metros, ayudado por el bajo peso del auto. El sistema se fatigó progresivamente tras cada prueba, pero siempre manteniendo el eje trasero en la línea.

En las pruebas de aceleración noté un punto que podría mejorar, y es que a la caja le falta precisión para pasar de una marcha a otra. Cuando buscamos pasar de segunda a tercera, a menudo nos encontramos con la quinta. Es un auto citadino, pero en maniobras de recuperación o incorporaciones a vías de alta velocidad será necesario poner atención a los movimientos de la mano para asegurar que estamos engranando la marcha que buscamos. En lo demás, obtuvimos resultados de aceleración 0-100km/h de 16.82 segundos, a la par con sus rivales y cerca de la media del segmento, entendible si hablamos de un bloque atmosférico de 1.2 litros trabajando a más de 1,000 metros sobre el nivel del mar y que es capaz de entregar hasta 14.2km/L en manejo urbano.

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Sus rivales…

No se entiende la verdadera ventaja de Beat Notchback hasta que no se evalúa a fondo junto a sus rivales. Compite, como ya dijimos, con Dodge Attitude y Hyundai Grand i10, pero mientras que Beat comienza por debajo de los 160,000 pesos, hay que desembolsar más de 170,000 pesos para hacerse con uno de los dos rivales que citamos.

Es verdad, Beat no tiene frenos ABS en su versión más básica por 157,900 pesos, pero tampoco lo incorpora Attitude SE MT por 175,500 pesos y Grand i10 incluso, no tiene tampoco bolsas de aire en versión de acceso por un precio de 193,900 pesos, casi 30,000 por encima de Beat NB. Si vamos a las versiones tope de gama, ya encontramos doble airbag y ABS tanto en Beat como en Attitude y Grand i10, pero Beat LTZ sale de la concesionaria por 200,500 pesos, mientras que sus rivales cuestan 220,900 pesos (Attitude SXT MT) y 212,500 pesos (Grand i10 Sedán GLS TM), y no contemplan la interesante propuesta de conectividad de Beat, con interfaces para Android y Apple.

Así es como se entiende el valor real del nuevo Beat Notchback, y aunque no excusamos la falta de frenos ABS en versiones LS y LT, que parece vital en cualquier auto, entendemos que aun así ofrece más que sus rivales por menos dinero. Me parece que si al menos las versión LT tuviera frenos ABS, podría considerarla como la compra más sensata por ese rango de precio por los 174,400 pesos que cuesta, y aún el LTZ se posiciona como una alternativa interesante por el equipo de confort, seguridad, precio, habitabilidad y consumos.

Chevrolet Beat Notchback
Motor: L4 1.2 litros; 81hp y 82lb-pie
Transmisión: Manual; 5 velocidades
Volumen en cajuela: 385 litros
Consumo mixto observado: 17.1km/L
Precios y versiones:
LS: 157,900 pesos
LT: 174,400 pesos
LTZ: 200,800 pesos
Resultados de pruebas*
Frenada 100-0  44.26 metros
Aceleracion 0-100  16.82 segundos
Datos obtenidos a través de Vbox