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Bosch construirá una multimillonaria planta para la producción de chips de autos autónomos

Bosch, que recientemente se ha visto involucrada en los escándalos de emisiones de Volkswagen y FCA, acaba de anunciar una inversión de 1,000 millones de euros para una planta en Alemania que proveerá semi-conductores que proveerán poder de procesamiento a los autos autónomos del futuro.

Esta planta representa la inversión más grande que ha hecho la firma alemana en sus 130 años de historia y podrá emplear a 700 personas una vez que comience a operar en 2019. Mientras que Bosch es reconocida por ser uno de los mayores proveedores de tecnologías para motores de combustión, ahora está siendo investigada por su rol en el Dieselgate, ya que fueron ellos los que proveyeron las computadoras de los autos involucrados.

Desde entonces, ha sido implicada en el caso de General Motors porque sus pickups propulsadas por motores diésel rompieron algunas de las reglas de la EPA. También se encuentra implicada con Daimler.

La compañía ahora se prepara para el mundo de los autónomos de nivel 4 y 5, o lo que es lo mismo, los coches autopilotados. Mercedes-Benz y Audi alcanzarán la cúspide del nivel 3 este mismo año.

La factoría entregará también chips para uso en hogares inteligentes e infraestructura en las ciudades, planeadas en algunas ciudades de Europa para el año 2021. “Expandiendo nuestra capacidad de producción nos ayudará a impulsar nuestra ya competitiva posición,” dijo el CEO de Bosch Volkmar Denner, insistiendo en que el uso de este semi-conductor será usado para conectividad y automoción.

Bosch mencionó que, en 2016, todos los autos vendidos en el mundo usaron un promedio de 9 chips para controlar prácticamente todo, desde las emisiones contaminantes hasta los asistentes de estacionamiento.