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Volkswagen Tiguan 2018 lleva un motor con un sorprendente ciclo Budack y aquí lo detallamos

La nueva Volkswagen Tiguan llegará a nuestro país en cuestión de días y deberá mejorar algunos factores que hicieron poco competitiva a la generación actual en los últimos años de su ciclo de vida. Este segmento es peleadísimo, con alterativas muy interesantes como lo son la Honda CR-V, Mazda CX-5, Kia Sportage o Ford Escape, todas ellas rediseñadas en los últimos meses.

Uno de los puntos negativos de la Tiguan actual es que el consumo de combustible era uno de los más altos del segmento y con esta nueva Tiguan, Volkswagen se ha encargado de que suceda lo contrario: la nueva Tiguan será una de las SUVs compactas más eficientes sin sacrificar el alto desempeño que caracterizó a la primer Tiguan.

Este incremento viene cortesía de un nuevo motor turbocargado de 2.0 litros perteneciente a la familia EA888 3B. No es un motor cualquiera, y en su interior esconde un truco interesante que de momento es exclusivo para uso en vehículos del Grupo Volkswagen. El ciclo de combustión se ve modificado, pasando del ciclo Miller que ya conocemos al ciclo Budack, que recibe su nombre por Ralph Budack, el ingeniero de Volkswagen que lo desarrolló.

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El ciclo Miller es básicamente un ciclo Atkinson con sobrealimentación y la variación de ambos respecto del ciclo Otto convencional es que las válvulas de admisión permanecen abiertas durante una buena parte del ciclo de compresión. Este nuevo motor puede cerrar las válvulas de admisión antes de que termine este ciclo, y como consecuencia consigue una combustión más duradera y un óptimo flujo de los gases en el cilindro con una mezcla homogénea de aire y gasolina. El resultado neto es un mejor consumo y más par motor que en bloque 2.0 litros TSI de anterior generación.

Una de las claves para conseguir mejores consumos sin sacrificar el desempeño es la apertura variable de válvulas. Dependiendo cuanta potencia se le exija al motor, este puede alterar la apertura de las válvulas, con una apertura pequeña en cargas bajas y la mayor posible cuando se presiona el acelerador hasta el fondo. Este cambio es posible gracias a que el árbol de levas se desliza para cambiar el tiempo en el que la válvula permanece abierta.

Der neue Volkswagen Tiguan Allspace

La potencia es de 184 caballos de fuerza, unos 16 menos que en el motor de la generación, pero llegan desde las 4,400 revoluciones por minuto, 700rpm más pronto, y se mantienen constantes hasta las 6,000 vueltas. Por su parte, el torque se incrementa hasta las 221lb-pie, 14 más que antes y disponibles en un amplio régimen, desde 1,600 hasta 4,000rpm.

La relación de compresión se incrementa hasta 11.7:1 gracias a que la cabeza del pistón y la cámara de combustión reciben un nuevo diseño. Los inyectores de este motor pueden empujar el combustible a una presión máxima de 250 bar con tres secuencias de inyección por tiempo.

Este nuevo motor es el as bajo la manga que esconde la nueva Volkswagen Tiguan, pero que también comenzará a emplearse en otros modelos la marca próximamente. El siguiente en recibirlo será el Volkswagen Passat como motor de entrada para suplantar al bloque de 2.5 litros y 5 cilindros. Más adelante, podríamos verlo en el Jetta de séptima generación, que comenzará a salir de la planta en Puebla en diciembre de este año.

Der neue Volkswagen Tiguan Allspace

Lo más interesante de este nuevo motor cargado de tecnología y soluciones ingeniosas para satisfacer las necesidades de emisiones, consumos y potencia será hecho en nuestro país, en la planta de motores de Volkswagen en Silao, Guanajuato que está encargada de proveer a las plantas de Puebla y Tennessee de los motores necesarios para la producción de automóviles.

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