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#QueComprar: Elige tu próximo coche basándote en el motor que más se acomode a tus necesidades

Entendiendo que el elemento más importante en un coche es el motor, en Autología decidimos crear un análisis de compra enfocándonos en ese fabuloso mecanismo metálico que trabaja con la combinación de aire, gasolina y chispa.

En estos tiempos, los vehículos propulsados por tecnologías alternativas ya son una realidad y en un futuro cercano, se convertirán en una constante de movilidad. Los propulsores verdes están ganando terreno y estamos seguros que en un par de años, acabarán solidificando y obteniendo un puesto importante en el mercado global.

Las opciones que existen hoy en día en cuanto a propulsión son muy bastas. Aún existen las convencionales de combustión interna con carburante de diferentes tipos, pero también se agregan motores combinados con apoyos eléctricos. Asimismo, hay otros con combustibles alternos y los crecientes eléctricos, que cada día mejoran su fiabilidad y autonomía de carga.

¿Qué motorización me compro? Esa pregunta será contestada por ti cuando repasemos las amenidades y desventajas de cada tipo de motor y las relaciones con tus necesidades en el día a día.

Combustión interna

Cuando son de combustión interna, existen tres elementos importantes para hacer que las ruedas del coche se muevan: combustible fósil, aire y un toque de chispa, que generará la tan conocida explosión en las cámaras de combustión.

Los coches que se alimentan por gasolina consumen más que los que se mueven gracias al diésel. En la actualidad se montan sistemas de inyección directa o se recurre a la sobrealimentación y a la reducción de cilindrada, todo esto para reducir el consumo de combustible y gases contaminantes.

Es cierto que el diésel rinde más y hará que tus tanques de combustible duren más a comparación con los de gasolina, pero eso sí, los diésel contaminan mucho más que los de gasolina convencional.

Para un manejo urbano demandante, recomendamos que busques opciones de bajo cubicaje en diésel o bien, que optes por motores a gasolina con cuatro o tres cilindros que estén apoyados por turboalimentadores.

Híbridos

Se trata de vehículos con un motor convencional al que se le suma un apoyo eléctrico por medio de baterías y energía a las ruedas. En relación a las necesidades del coche y conductor, los motores pueden actuar al mismo tiempo o dividir completamente el trabajo.

Dadas las características y regulaciones de nuestra época, consideramos como una excelente opción a los impulsores híbridos. En concreto ofrecen lo mejor de los dos mundos y se apoyan para ser eficientes y no perder la comodidad del combustible.

Vale la pena que te hagas de un híbrido si realizas trayectos cortos habitualmente y estás propenso al tránsito. En una ciudad como México realmente vale la pena gastar un poco más por un tren motriz híbrido, pero estamos convencidos de que los días, gastos y trayectos serán mejores.

Eléctricos

Están comenzando a cobrar mucha importancia gracias a las últimas generaciones de baterías que ahora son más capaces y pueden hacer que los eléctricos tengan un rango de uso bastante similar a los de combustión.

Aun así, los eléctricos aún flaquean en infraestructura de recarga y el precio que hay que pagar por uno es elevado, sobre todo para nuestro país entiendo que un utilitario subcompacto cuesta menos de la mitad y funciona bien para nuestras calles.

Por otro lado, están los eléctricos de rango extendido, que incorporan un pequeño motor de combustión que no envía energía a las ruedas, sino que actúa como suplidor de energía al motor eléctrico. El motor de combustión sirve únicamente para recargar al eléctrico. Esta última opción no es mala si buscas cuidar tu economía y reducir la huella ambiental que están dejando los combustibles.

Tipo de motor Kilómetros Uso Autonomía Mantenimiento Emisiones NOx
Gasolina Menos de 15.000 km/año Ciudad-carretera 500-600 km/depósito Cada 15.000 km 109 g/km
Diésel Más de 15.000 km/año/td> Carretera 800 km/depósito Cada 20.000 km 138 g/km
Híbrido Más de 15.000 km/año Ciudad-carretera 700-750 km/depósito Cada 15.000 km 89 g/km
Eléctrico Trayectos urbanos o desplazamientos cortos 200-250 km recarga Cada 20.000 km 0 g/km