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5 razones por las que el Kia Rio Sedán será un dolor de cabeza para Chevrolet y Nissan

Como sabemos, la marca Kia ha llegado a México con una agresiva estrategia de posicionamiento que incluye de todo: planta, una enorme red de distribuidores (72 ya) y, lo más importante, producto al precio adecuado.

Si bien en nuestro país los autos son mucho más accesibles que en otras latitudes, lo que Kia ha hecho en los segmentos de entrada ha puesto a temblar a los que se consideraban los líderes de esos terrenos y claro ejemplo es el Kia Rio Sedán, que sigue presumiendo de un amplio equipamiento a precios realmente competitivos. Quizá no tanto como con el primer modelo de entrada, pero siguen dando de qué hablar.

Hecho en México. Sin lugar a dudas una de sus mejores armas. Ello significa calidad, no olvidemos que México se caracteriza por tener mano de obra calificada de primera y al mismo tiempo, accesible (por no decir barata). Con esto la marca puede ajustar o apretar sus precios para volverse competitiva; mejor dicho, imponerse porque lo hace con el nuevo Rio Sedán.

Tren motor. Ofrece un buen equilibrio. No es tan contundente como el anterior 4 cilindros de inyección directa con 140 caballos. Este motor se queda en los 121 hp que son más que suficientes. La caja, tanto manual como automática están muy bien escalonadas y destacan, claramente, por primero ser de seis cambios y segundo porque la versión automática ofrece cambios manuales. Es un plus que en el segmento no ofrecen todos los competidores.

Versiones. Nos atrevemos a decir que es su punto más “flaco”, pues sólo se ofrecen dos con caja manual o automática. No hay de entrada como en la variante Hatchback una versión L (de hecho ya tampoco existe en éste, sólo en Forte) que se podría considerar como flotillera. Kia ha decidido no incluirla pues tendría que tener menor equipamiento y era algo que no le agradó a muchos de sus clientes, según nos dijeron. Pero del otro lado tampoco tenemos la EX Pack que incluye piel, no sólo en los asientos, sino mejores materiales en la consola y paneles de las puertas. La percepción de calidad es mucho mayor, menos plasticosa, pero esta versión se le tendrían que sumar otros aditamentos como rines de mayor tamaño, faros de xenón y otras cosas que subirían demasiado el precio del Rio Sedán, por encima de los 330 mil pesos.

Precio/equipamiento. Sin embargo, aunque sean pocas veresiones, ofrecen una muy buena relación valor/precio. En la versión de entrada ya contamos con todo lo que debería de tener un auto hoy día: seis airbags, equipo eléctrico, frenos de disco en las cuatro ruedas, ABS y ESP. Completa freno para arranque en pendientes, computadora de viaje, aire acondicionado, bluetooth y radio con cuatro bocinas; cumplidor sobre todo desde el punto de seguridad, aunque mejorable que solo se pueda ajustar el volante en altura; raro que la marca deje eso como un equipamiento “de lujo” para la versión EX. Ya con este equipamiento es mejor que muchos otros del segmento en materia de seguridad y confort. La tope agrega una pantalla touch de 7 pulgadas con Apple Car Play y Android Auto, sensores y cámara de reversa, entre otras curiosidades. Gran equilibrio.

Espacio interior. Suficiente para mover a cuatro adultos cómodamente. Espacio suficiente para piernas de adultos de talla un poco más que la media. Un tercero en la banca posterior viajaría algo apretado, pero se soporta para viajes cortos. Muy en la línea de modelos como Vento o 301, similares en dimensiones y sólo superados por el Versa de Nissan. La cajuela es buena, con 387 litros, pero no es de las mejores. Peugeot ahí levanta la mano con 640 litros, por mucho la más amplia de la oferta del segmento.