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10 hábitos en la conducción diaria que dañan tu coche y no lo sabías

Son errores no cruciales si se hacen eventualmente, pero si se convierten en hábitos terminarán dañando sectores importantes del automóvil. A primera vista pueden no parecer importantes, pero créenos cuando te decimos que afectan a nuestro querido coche poco a poco. En Autología buscamos que hagas uso de tu vehículo de forma correcta y por eso te compartimos estos desaciertos que sin duda puedes evitar.

No te preocupes, todos tenemos vicios cuando estamos en el volante, y la realidad es que corregirlos no nos tomará mucho tiempo, solo es cuestión de detectar cuando los cometemos y comenzar a erradicarlos.

Ignorar el freno de mano cuando nos estacionamos

No existe razón para dejar de utilizar el freno de mano, de hecho es malo no aplicarlo. Aun cuando el coche esté en una superficie plana es importante que hagamos uso de este mecanismo, ya que de no hacerlo, a la larga se puede averiar una parte de la transmisión.

Esto se da porque cuando el freno de mano no está puesto, todo el peso del coche recae en una pequeña pieza colocada en la transmisión y a la larga puede romperse. Usar el freno de mano iguala la carga y apoya a las pequeñas piezas de la transmisión a durar más tiempo.

Transiciones fuera de tiempo

Este hábito es uno de los más comunes. Se da cuando estamos circulando en reversa y sin parar el coche, metemos primera para salir rápido del lugar. Con el tiempo estos cambios repentinos de marcha pueden dañar la transmisión.

Lo ideal es que cuando terminemos de movernos en reversa paremos el coche por completo y después metamos la primera marcha de nuestra caja. Sólo te quitará un segundo más y se puede evitar una no común pero verdadera avería.

Acelerar antes de que el motor esté en temperatura

Es cierto, podemos circular mientras llega a su temperatura ideal, pero eso es muy diferente a que aceleremos y llevemos el coche a revoluciones superiores a las 3,000 rpm antes de que esté listo. De igual forma, esperar uno o dos minutos antes de arrancar sigue siendo buena idea, esto ayuda a distribuir de forma uniforme el aceite.

Conducir con el coche en reserva

La reserva del tanque está hecha justamente para eso, pero si el conductor siempre circula en ese bajo nivel de combustible, a la larga habrá complicaciones en la bomba de gasolina. En prácticamente todos los coches, la bomba de combustible está sumergida y en caso de que no haya nivel suficiente constantemente la bomba se puede averiar. Mejor gastar un poco más en carburante a gastar después en remplazar la bomba.

Acelerar al máximo

Si tienes un deportivo tienes que hacerlo, lo entendemos, pero hay momentos y lugares. En la ciudad, con frenadas repentinas, topes, baches y radares de velocidad, no tiene caso. El problema es que después de acelerar a fondo en lugares no aptos, hay que someter los frenos a un esfuerzo extra y la transmisión también lo reciente por la rápida reducción de marchas. Además, si lo haces constantemente, quemas demasiada gasolina sin sentido.

Jugar con la palanca de cambios

Apoyar la mano sobre la palanca sin accionarla o, jugar con el pomo, ejerce presión sobre los mecanismos internos de la caja, lo que acaba por desgastar y provocar “juegos” en el sistema y en la relación de marchas. Los mejor es mantener las dos manos sobre el volante.

Frenos en bajadas

Utilizar únicamente los frenos del coche en bajas producirán un desgaste prematuro. Pisar el pedal de freno durante un largo tiempo acelera el desgaste de discos y pastillas y produce deformaciones que después crearán vibraciones. Lo ideal es apoyar al sistema bajando marchas y dejando que la fuerza del motor frene en medida de lo posible la masa del coche.

Llevar el coche con carga innecesaria

Los cimientos del coche están creados para aguantar cierto peso. No hay que exceder el nivel de carga que estipula el fabricante. Cuando hay más peso del ideal, la transmisión, la suspensión, los frenos y el gasto de combustible se ven afectados.

No atender iconos en el tablero

Si hay un testigo encendido en nuestro cluster es porque el coche busca comunicarnos que algo no está funcionando como debería. Cuanto más esperemos a realizar un chequeo y arreglar el fallo, el problema será mayor y puede convertirse en un problema serio.

Abusar del clutch

Numerosos conductores con transmisiones manuales mantienen el pie en todo momento sobre el pedal de embrague. Este hábito produce fricciones internas, afectando al disco y a diversas piezas que funcionan en conjunto. Si esta acción es repetitiva se tendrán que cambiar elementos del sistema más rápido.