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Porsche abre una nueva factoría para motores de ocho cilindros en Stuttgart

Porsche está escribiendo el siguiente capítulo en la fabricación de motores con la apertura de su nueva planta específica para propulsores de ocho cilindros. Su fábrica principal de Stuttgart-Zuffenhausen trabaja con métodos de producción vanguardistas y, a plena capacidad, sus 400 empleados pueden construir alrededor de 200 motores V8 cada día. El fabricante de autos deportivos invirtió cerca de 90 millones de dólares en el reacondicionamiento de su nueva sección de motores.

“Porsche fabrica motores deportivos de altas prestaciones: desde el diseño hasta la producción en serie”, dijo Oliver Blume, Presidente del Consejo Directivo de Porsche AG. “Con los nuevos motores estamos ampliando nuestros conocimientos en esta materia. Así es como garantizamos a nuestros clientes el placer de conducción del mañana y aseguramos los puestos de trabajo de nuestros empleados. Al mismo tiempo, estamos sentando las bases necesarias para llevar con éxito a Porsche a la nueva era de la movilidad eléctrica”. La nueva planta de motores de Porsche también contribuirá a las sinergias dentro del Grupo Volkswagen. La idea es que, a partir de este momento, se produzcan en Stuttgart-Zuffenhausen los motores V8 para todas las marcas del Grupo.

El aspecto principal de la nueva planta de motores es su sistema de producción flexible, en el que la manufactura y la automatización están interrelacionadas de forma eficiente. El ensamblaje de los motores V8, que al principio sólo serán utilizados en el nuevo Panamera, requiere unos procesos extremadamente precisos.

Los empleados están asistidos por máquinas y herramientas vanguardistas. Alrededor de 100 innovaciones han sido incorporadas al concepto del sistema de producción. Por ejemplo, Porsche implementó vehículos de transporte industrial que son programables por el usuario. Estos transportadores eléctricos, alimentados por baterías de litio, circulan sobre una red de 16.000 imanes montados en el suelo de los dos niveles de la planta. Su flexibilidad hace posible adaptar fácilmente el proceso de producción a los potenciales cambios de producto y a nuevos métodos que se introduzcan con posterioridad.

La compañía está invirtiendo alrededor de 700 millones de euros (más de 77 millones de dólares) en su principal centro de producción. En los próximos años se construirá allí una nueva nave de pintura y una planta de ensamblaje independiente. La planta de motores crecerá para producir propulsores eléctricos y la nave de ensamblaje de carrocerías existente también será ampliada. Las inversiones afectarán igualmente a otras áreas, entre ellas el Centro de Desarrollo de Weissach.