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A prueba: Infiniti QX70S

Honor a quien honor merece. Infiniti fue la creadora del concepto crossover hace varios años, cuando lanzó en un Salón de Detroit del 2003 a la innovadora FX35, una camioneta con un estilo más refinado por no caer en el discurso común de “deportivo”, pero con la peculiaridad de ser tracción trasera, gracias a estar basada en la plataforma del fantásticos 370Z. Desde esos inicios y hasta hoy en día, con el cambio de denominación por QX para la nueva familia Infiniti, no ha perdido un ápice de encanto sabiendo entregar un manejo realmente único para un segmento que aboga por deportividad. A ello se le suma un propulsor fantástico (V6 de 3.7L y 329hp), como de la vieja guardia podríamos decir, que apuesta a sensaciones a través del desplazamiento y no con los recursos de hoy en día como turbocargadores, que si bien no lo coloca como un modelo eficiente o energéticamente novedoso, sí da un sabor que se agradece a pesar de no tener elevadas dosis de potencia (sí que lo es, lo que pasa es que ya todos quieren 500 caballos).

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Bien montado

El QX70S se mantiene vigente con una línea que fue muy adelantada a su tiempo mediante pequeños pero acertados ajustes: faros, calaveras y una parrilla nuevos, más grandes. Elegantes; hi-tech, digamos. A ello se le suman enormes rines de 21 pulgadas negros, así como un color fascinante de la carrocería, un morado oscuro (casi negro) para dotarle de exclusividad y deportividad. Por dentro se extiende este detalle con costuras también moradas en los asientos de piel. Otro detalle son las paletas de cambio detrás del volante, aunque están fijas en la columa de dirección. A gusto personal, las prefieron incorporadas al volante.

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Aún así, por dentro es más tradicional, casi señorial; se notan ya sus años pues no está en lo último de las corrientes de infotenimiento y es que aunque Infiniti apuesta un estilo con más botonería, la modernidad del Q50 le rebasa. Habrá quien considere que hay demasiados botones, pues cada apartado (navegador, aire acondicionado o equipo de sonido) tiene sus propio panel de controles, cuando hay modelos de corte premium o incluso de segmentos inferiores que controlan todo mediante un comando central o pantallas táctiles con mayor funcionalidad; sin embargo, ello no le resta buenos materiales y calidad. El equipamiento también se queda algo justo, se extrañan sistemas como radar de proximidad o tan simples como alerta de punto ciego o espejos retrovisores con desempañante, cuestiones que en vehículos que por este precio ofrecerían; incluso un volante con controles para manipular más funciones sería bien recibido. El resto del equipamiento lo completan unas excelentes luces bixenón adaptativas de alta intensidad que iluminan de maravilla, seis bolsas de aire y todos los controles habidos y por haber para mantener al vehículo dentro de las leyes de la física.

La habitabilidad es para cinco, no más y algo justos. Incluso para entrar en ella en el puesto del conductor el poste A es muy pronunciado y si somos alto habrá que medio agacharse, como lo hariamos en un coupé (y nos encantó, la verdad).

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Sabor deportivo

Pero donde las cosas se ponen de maravilla es en su calidad de marcha: firme, respondona, muy directa. Es musculosa en su respuesta y da un gusto exigirle al propulsor. Todo el conjunto motriz nos dejó un muy buen sabor de boca, nos recordó a muscle cars pero llevado a una mayor altura (y lo decimos literal). La QX70S es respondona y se maneja con efectividad. Resuelve nuestras solicitudes sin queja y en ello mucho aporta el sistema de tracción integral y los enormes rines y neumáticos. La caja, de siete cambios, es rápida, incluso en reducciones si salimos a caminos revirados que requieran frenar con motor cumple las exigencias. Los frenos, un punto algo mejorable, pues al exigirles llegan a fatigarse.

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No es una camioneta familiar, o por lo menos no para quienes quieran ir de fin de semana al centro comercial; es un vehículo deportivo con look crossover y para quienes disfrutan de conducir. La marcha no es necesariamente cómoda, es firme, bien filtrada, pero firme. Un producto que a pesar de sus años y que seguramente en algún tiempo veremos renovación, sigue cautivando con la premisa que fue desarrollado: buen sabor en la conducción.

 

Motor: V6 3.7L, 327 hp

Transmisión: Automática, 7 relaciones

Capacidad de cajuela: 410 L

Consumo:

Ciudad: 8.6 km/l

Carretera: 13.1 km/l

Combinado: 7.6 km/l

Precios:

QX70 Seduction 867,900 pesos

QX70S 894,900 pesos (evaluada)

QX70 V8 Seduction 989,900 pesos

 

Los rivales

Esta Infiniti QX70S recuerda de inmediato a modelos como la X6 de BMW o la nueva Clase GLE Coupé de Mercedes Benz que podríamos considerar sus rivales por tamaño, orientación y motorizaciones. X5, GLE, Cayenne o XC90 pueden tener un giro más familiar. Otros modelos más cercanos pueden ser Jeep Grand Cherokee y VW Touareg.