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Audi RS7 Piloted Driving: el deportivo que se conduce solo

Si todavía dudas de que la conducción autonóma de los autos va a tardar en llegar a nuestras calles (por lo menos mientras los temas legales se aclaren), la tecnología de parte de las marcas ya se encuentra prácticamente lista.

Audi está dando pasos importantes en esta materia con el RS7. El enorme hatchback de 560 hp se condujo en uno de los circuitos más complicados de Europa, el Ascari Race Resort de manera autónoma y además a toda velocidad. Mecánicamente es semejante al modelo de serie, solo que su servodirección electromecánica, frenos, mariposa de acelerador y caja son controlados automáticamente. Para ir lo más aprisa posible, el auto traza una trayectoria ideal bien definida, aplicando gas a fondo en las rectas, deceleraciones precisamente calibradas en los puntos ideales de frenada previos a las curvas, entrada instantánea en las curvas y aceleración máxima posible a la salida de las mismas. Las frenadas producen fuerzas de más de 1.3 g, y la aceleración lateral en curvas llega a 1.1 g. Tal y como un piloto de manos entrenadas lo haría. Mediante precisas señales de GPS transmitidas al auto vía WLAN y radio de alta frecuencia, y las imágenes captadas a través de las cámaras 3D, el RS7 compara en tiempo real la información que recibe, la que ve y la que tiene almacenada para hacer el trazado perfecto.

Audi RS 7 piloted driving concept

El pasado verano, Audi fue también la primera marca en realizar ensayos de este tipo en una autovía cercana a Tampa, Florida; y las nuevas normas de California al respecto reconocen la viabilidad de sus modelos para manejar por carreteras. La meta de la marca es ofrecer una función de auto pilotaje principalmente pensada para las condiciones pesadas de tránsito. El conductor podrá activar el sistema para que se haga cargo del sistema de dirección a velocidades de entre 0 y 60 km/h, además de la aceleración y frenada. Una vez superadas las circunstancias de atasco, el sistema instará al conductor a recuperar el dominio del volante.

Para la conducción autónoma se suma un radar capaz de interpretar la situación por delante del vehículo con un ángulo de exploración de 35 grados y un alcance de hasta 250 metros. Otra videocámara analiza las líneas del pavimento, peatones y objetos tales como guarda railes u otros vehículos. Hasta una docena de sensores ultrasónicos pueden utilizarse para monitorear el entorno del vehículo. Un nuevo integrante del elenco de sensores es el escáner por laser, que cubre un campo de 145 grados a seis niveles, proporcionando datos muy precisos a una distancia de hasta 80 metros; para ello, sus diodos emiten casi 100,000 pulsaciones infrarrojas por segundo, invisibles al ojo humano.

Les dejamos un video del recorrido que hizo previamente el auto en el trazado de Hockenheim, donde alcanzó una máxima de 240 km/h.